Reforma fiscal ¿justa?


reforma fiscal hambre
En contra de las recomendaciones de mi médico volví a leer el blog de Paulino Rivero. El proceso siempre es el mismo. Uno está tranquilamente leyendo el periódico y, claro, los domingos hay pocas noticias políticas. A los que les toca trabajar (una prueba más de que los periodistas no somos dioses es que no descansamos los domingos), las ocurrencias presidenciales son un oportunidad de llenar las páginas o los informativos de radio y televisión. Unos lo hacen para salvar las páginas y otros (en la tele pública) para salvar su puesto de trabajo, porque si no ponen la pastoral paulina se juegan el empleo.
Tras leer en el texto original en el Pauliblog esa fantástica declaración “impulsaremos una reforma fiscal para que paguen más los que más tienen y paguen menos los que menos tienen”, me imagino a nuestro Mencey montado en un caballo, como San Pablo camino de Damasco. Siete años montado en el caballo presidencial, primero con Soria de escudero y ahora con José Miguel Pérez y, de repente, como a San Pablo, a nuestro Mencey lo ilumina la luz de la justicia y se nos cae del caballo y se convierte a la causa de la defensa de los pobres. ¡Qué emoción, Acorán, me convierto a tu fe, Achamán!
Porque conviene recordar que la primera medida fiscal de la presidencia de Rivero se aplicó desde el 1 de enero de 2008, y fue la supresión del impuesto de sucesiones y donaciones. El impulsor fue José Manuel Soria (vicepresidente y consejero de Economía de Paulino Rivero, por si lo ha olvidado alguien). El líder del PP dijo en el Parlamento canario que lo hacía para “defender a las viudas canarias” para que no perdieran su vivienda cuando moría el marido. Un peligro que no existía, pero alguna justificación tenía que dar. El propio Soria reconoció que con la medida el gobierno canario dejaba de recaudar 53 millones de euros cada año. Y los diputados de CC y PP aplaudieron con las orejas esta medida fiscal que su hoy odiado ministro tomó con tanta urgencia.
Y en esta segunda legislatura lo que ha hecho Rivero es subir los impuestos indirectos, lo que significa que ha aplicado la misma presión fiscal al que debe pagar un menú obrero que al comensal de un restaurante de lujo, y le cobra lo mismito en impuestos al parado que usa su teléfono para buscar empleo que al empresario que lo utiliza para preguntar al presidente del cabildo o al canario cómo va la licencia de sus nuevos hoteles. Este lunes en LA PROVINCIA podíamos leer en una página el anuncio de la “reforma fiscal justa” de Rivero, y en otra veíamos que en Canarias se ha triplicado el número de millonarios. El patrimonio de los más ricos aumentó en las islas más de un 50% entre 2011 y 2012. Canarias es una de las comunidades con mayores desigualdades económicas. Donde más turistas vienen, donde más dinero se mueve, pero donde menos se reparte.
Esa es la realidad. Son las consecuencias de las políticas del Gobierno de Rajoy y del modelo fiscal y económico que padecemos en Canarias. Un modelo (REF, RIC, REA,…) que no nos ha sacado de pobres y que han defendido todos los partidos que están en el Parlamento canario y los dos grandes sindicatos. Por eso más allá de las críticas que algunos círculos millonarios hacen a las propuestas fiscales de Paulino Rivero (así funciona el teatro de la política), la realidad es que los ricachones canarios están contentos porque los gobiernos de Rivero (ayer con el PP y hoy con el PSOE de comparsa) no han tomado ninguna medida en 7 años a favor de una mayor justicia fiscal, las dos medidas que han tomado han provocado más injusticia y ahora no tiene tiempo de hacer otra cosa. Por eso propongo un nuevo nombre para el blog de Rivero: Leyendas Canarias. Sería un nombre más justo que la reforma fiscal que no va a hacer.
@juanglujan

Este artículo también se publica hoy en la edición digital y en la de papel del periódico La Provincia Diario de Las Palmas

Anuncios

Acerca de juanglujan

Juan García Luján es periodista, de las islas Canarias. Ha trabajado en radio, prensa y televisión. Entiende el oficio de periodista como la posibilidad de informar, comunicar y reflexionar en alto. Todavía cree que es una profesión útil para la sociedad. Después de 20 años de oficio no confunde libertad de empresa con libertad de expresión.
Esta entrada fue publicada en desigualdad, Economía, historia, La Provincia, Paulino Rivero. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s