El fin de ciclo del turismo barato y de masas. Antonio González Viéitez


1.ANTECEDENTES

Hace unos sesenta años, la sociedad canaria entró en un nuevo Ciclo de su actividad económica. Con las mismas características de “monocultivo” con los que venía caminando a lo largo de toda su historia desde los tiempos de la conquista. Y lo hizo reiterando las características básicas de los anteriores Ciclos económicos isleños. Y se fue adentrando en un nuevo monocultivo, asumiendo el papel subalterno que siempre tuvo en la economía atlántica, profundizando su dependencia y su fragilidad.

Pero hubo una modificación sustancial con respecto a todos los anteriores Ciclos. Hasta ahora siempre se habían centrado en la especialización de exportables físicos, los conocidos azúcar, vino, cochinilla, plátano… Pero ahora, desde la década de los sesenta del siglo pasado, la especialización en exportables se concentró en los Servicios, en concreto en el Turismo.

Afortunadamente la historia del Turismo en las islas está bien documentada y analizada. Aquí solo quiero subrayar tres elementos, a mi juicio, trascendentales 1). Como era lógico aquí y entonces, el paradigma utilizado fue el del Crecimiento. Hasta tal punto, que fue alrededor del Turismo como se fue jerarquizando y organizando el conjunto de la nueva sociedad canaria. Y la característica que quiero subrayar fue el trepidante ritmo y la endiablada celeridad con las que se fue implantando. Por supuesto, con etapas de mayor o menor intensidad, pero con una tendencia muy fuerte, por razones bien conocidas. 2). Así, para poder ir poniendo en pie toda la infraestructura necesaria, desde los primeros momento se tuvo que ir “arrebatando” recursos productivos al resto de los sectores tradicionales, provocando por ejemplo la casi desaparición estadística del sector primario. Pero más adelante, cuando esa estrategia dejó de ser posible, apareció una auténtica MUTACIÓN histórica. Es cierto que en esa coyuntura hubo dos posibilidades teóricas: o dejar de crecer a aquel ritmo endiablado, o continuar creciendo. Y, como era lógico aquí y entonces, nadie quiso parar y eso trajo una consecuencia estructural de enorme significado. Por primera vez en nuestra historia se tuvo que “importar” recursos del resto del mundo y, en primer lugar fuerza de trabajo, es decir personas inmigrantes. Y Canarias pasó de ser una sociedad acostumbrada culturalmente a la emigración, a encontrarse de pronto con las tornas viradas y convertida en una sociedad a la que han venido arribando centenares de miles de personas. 3). Veamos ahora los posibles límites con que este crecimiento pudiera encontrarse. En la última etapa de la producción de exportables físicos, sí se había llegado a topar con límites al crecimiento en los propios recursos naturales, y entonces se tuvo que parar. En concreto, a mediados del pasado siglo y en Gran Canaria, la continua ampliación y crecimiento de las sorribas plataneras llegó a casi esquilmar el acuífero insular, hubo que abandonar multitud de fincas y disminuyó la producción. Y entonces los límites fijaron las posibilidades de crecimiento.   La cuestión ahora está en ver si ocurre lo mismo en esta última etapa de especialización en servicios turísticos. Aquí y ahora el único recurso que, si llegaba a faltar no podría importarse, era el Territorio. Y ésto no presentó ninguna dificultad para el turbocrecimiento que tuvo lugar. Había suficiente suelo para triplicar e incluso multiplicar por veinte el número de plazas alojativas. “No hay problema”. El paisaje de los sures turísticos está ahí para atestiguarlo. Y ocurrió así, porque las consecuencias de todo tipo que esta desmesura iba a suponer no tenían ninguna importancia, según la dirigencia canaria, comparadas con la enorme riqueza y creación de empleo que se iban a conseguir. La última Ley del Suelo (2017) y la conocida como “Ley de las Islas Verdes” reconfirmaron estas posibilidades y dieron patente de corso para que se eternizaran.

 

  1. ¿ESPERAR Y VER?

Como sabemos, el importante éxito de una determinada actividad económica suele atraer una exagerada concentración y especialización, lo que encierra  su principal fragilidad y dependencia. Pero ésto no suele apreciarse así, y cuando en cualquier tiempo anterior alguien resaltaba esta evidencia inquietante, la respuesta de la dirigencia era que “no había que preocuparse y que nunca aparecería esa situación en que las islas estuvieran casi incomunicadas con el resto del mundo”.

Pero llegó. Y no hay ninguna garantía en que no vuelva a pasar. Es más, parece que sea lo más probable.

Y eso, en mi opinión, obliga a repensar nuestro actual modelo económico y social. Entre otras cosas  porque el actual, basado en el turismo masivo y barato de sol y playa, trae como consecuencia una considerable huella ecológica, insoportable para la actual conciencia medioambiental de todo el mundo, que va a obligar a cambiar hasta la forma de entender el turismo.

Por eso, tengo la convicción que, como ocurrió tantas otras veces en nuestra historia, este ciclo de turismo barato ha llegado a su fin, lo que nos va a enfrentar a una etapa social de importante

retroceso. Y es muy probable que tengamos que repetir situaciones de completa desorientación, incluso pesimismo. Desde intentar continuar como si nada hubiera pasado, hasta “esperar y ver”, que fue la forma tradicional que adoptó el establishment canario para mantenerse al pairo hasta que apareciera un nuevo “cultivo salvífico”. Pero, también existe otra posibilidad, que se daría por primera vez en nuestra historia, y que consistiría en que intentáramos afrontar la nueva situación buscando nosotros mismos una solución adecuada a la situación post pandemia planetaria y concebida desde la perspectiva de los intereses generales de la sociedad canaria.

En cualquier caso aparecerá un tema de enorme envergadura que es necesario tener en cuenta. Porque siempre, a los finales de ciclo correspondía un importante derrumbe económico y el subsiguiente movimiento poblacional hacia la emigración.

¿Es posible que se tenga que repetir? Está claro que la respuesta dependerá del Nuevo Modelo por el que se pueda apostar y por el ritmo de su posible implantación. En todo caso, habrá que considerar el crecimiento vegetativo de la población canaria. Porque, a diferencia de nuestros patrones históricos de fuerte crecimiento, en los últimos tiempos viene ocurriendo lo contrario. Por ejemplo, si en el año 2000 todavía la tasa de crecimiento fue positiva +3,97%, en el año 2018 la tasa pasó a ser negativa -0,72%. En cualquier caso, lo más probable es que comience a disminuir la población total residente en el Archipiélago. Lo que, en mi opinión, no sería ningún drama.

 

  1. APUESTA POR EL DESARROLLO SOSTENIBLE

Lo que se desprende de todo lo dicho es que el actual paradigma del Crecimiento ya no nos sirve, incluso muchos pensamos que puede ser peligroso, porque dificultaría en extremo la estrategia básica para la DIVERSIFICACIÓN de la economía isleña. Por eso habrá que sustituirlo por el nuevo paradigma de Desarrollo Sostenible, ya muy estudiado, analizado y puesto en práctica en determinados enclaves punteros en el mundo. Con un añadido “canario”, la apuesta improrrogable hacia la Diversificación Económica.

La cuestión está en ¿cómo deberíamos hacerlo operativo aquí y ahora?.

Apunto sugerencias:

A). Nuevo Modelo Energético (NME).

*Pienso que es la pieza más rompedora de lo viejo e insostenible y constructora de lo nuevo. Y sobre todo, inmediatamente practicable.  Que debería comenzar por eliminar el actual  procedimiento de subastas y poner en pie un genuino Modelo Canario que nos permitiera alcanzar  una verdadera Soberanía Energética. Para ello se cuenta con casi plenas competencias, que sería necesario completar para elaborar un verdadero Plan de Transición Energética, liderado por el Gobierno de Canarias en colaboración con los Cabildos. Teniendo en cuenta la totalidad de las energías renovables primarias para establecer el “mix” óptimo de cada isla. Huyendo del “grandismo” propio del modelo de quema de fósiles y proponiendo un diseño muy descentralizado con una amplia malla de redes. Apoyando el acceso directo de personas y empresas para autosuministrarse, incorporando el sistema de balance neto. Garantizando en cualquier caso que las principales infraestructuras, centros y redes de producción, distribución y almacenamiento sean públicas.

*La gestión debería llevarse por un ente público empresarial y sus beneficios irían a engrosar el Tesoro Público Canario. El volumen financiero de esta operación estratégica sería muy importante y, atendiendo a los costes de oportunidad, esta inversión debería ser absolutamente prioritaria a la red de ferrocarriles que tiene prevista el Gobierno de Canarias, que debería cancelarse. Entre otras cosas porque es el paradigma del modelo de Crecimiento que hay que superar. La consolidación de este NME serviría, entre otras muchas cosas, para que el “destino” Canarias pasara a convertirse en “destino limpio”.

B). TURISMO.

*Aquí reside el principal problema con el que nos vamos a enfrentar. En primer término por ser el sector bandera de la economía canaria, del que depende directamente el 35% de la actividad productiva y del empleo, y que marca el ritmo al resto de los sectores productivos. En segundo lugar, sobre todo a corto y a medio plazo, porque se basa en la tremenda movilidad de millones y millones de personas y, como sabemos, la movilidad sobre todo aérea está puesta sobre aviso. En tercer lugar y ligado a lo anterior, nuestro modelo de turismo barato no tiene futuro, al menos inmediato, porque el mes de vacaciones troceado en varios viajes más cortos es insostenible en la actualidad. Por todo ello es necesario DECRECER.

*Pero eso se puede hacer como se han hecho siempre las cosas en esta tierra, por medio de una hecatombe de cada quien a su aire. O se puede plantear un estudiado Plan de Transición en el que se tengan fijados los objetivos y los plazos para gestionar la “desescalada”. Lo primero que se debería acordar es la prohibición de ocupar suelo turístico “no edificado”, como mínimo en una primera fase. Solo se harían obras para reconstruir, transformar y modificar la planta turística actual (la eliminación de la Ley del Suelo es imprescindible). Ese Plan de Transición tendría una atención especial para eliminar el vicioso carrusel de construir algo nuevo y abandonar algo viejo, para en un momento posterior, volver a construir algo nuevo y abandonar lo que ya envejeció… porque esa política de “tierra quemada” ha facilitado entre otras cuestiones la proliferación de las llamadas viviendas vacacionales que, deberían eliminarse para normalizarlas como alquiler convencional o  pequeña actividad turística.

*El objetivo de calidad seguirá siendo esencial. Pero debería medirse y calificarse en función del empleo y servicios que se pongan a disposición de los turistas.

*Se deberá implantar una Tasa Turística que, mientras dure la transición, debería dedicarse para atender a las actuaciones que supongan eliminación de plazas con el objetivo de ir mejorando los conjuntos residenciales. Se abonaría un justiprecio a los afectados.

C).EMPLEO

*Canarias viene sufriendo graves problemas sociales ligados al paro, la pobreza y la desigualdad. De ahí su importancia y la imperiosa necesidad de estudiar lo que pueda ocurrir el día después. A corto plazo, aunque los mercados convencionales puedan crear empleo, nunca lo harán en la cantidad suficiente. Es cierto que puede haber fuertes necesidades en el sector de la Construcción, sobre todo para la consecución del NME, el ligado a la reforma y modernización de la vieja planta turística y a los programas de viviendas y equipamientos sociales. También habrá para transitar por la senda de la Soberanía Alimentaria, gestionando el crecimiento de explotaciones familiares y cooperativas, con el objetivo de incrementar y apoyar todo lo posible agricultura sana y ecológica de kilómetro cero. Enhebrando las tierras abandonadas, el agua de los Consejos Insulares, el paro de las zonas despobladas, la circularidad de las explotaciones de medianías y cumbres y las demandas de todos los residentes incluidos los turistas. De otra parte, apoyo a la tecnología práctica de última generación para fabricar por ejemplo componentes de renovables y de viviendas, así como lo referido al mantenimiento, reciclaje y reutilización industrial.

*Pero no se puede pensar que los mercados laborales tradicionales puedan hacer frente a todo el paro que se va a producir. Y, a corto plazo solo existe una posibilidad de complementarlos: los Servicios Sociales Públicos. Porque una de las grandes enseñanzas de esta dichosa pandemia es que nos ha mostrado el tremendo descuido que se viene teniendo con los bienes públicos y con las personas más necesitadas y sus desastrosas consecuencias. Y si queremos, porque debemos, salir todos juntos, nuestra sociedad que aspira a ser Sostenible, también tendrá que ser una Sociedad de los Cuidados. Recordemos que todos mantienen que el objetivo sigue siendo salir “sin dejar nadie atrás”. Los Cuidados serán en primer lugar los esenciales de Enseñanza, Sanidad y Seguro de Paro. Que deben ser dotados suficientemente para que no vuelvan a aparecer las graves deficiencias que se mostraron con  toda su crudeza estas últimas semanas. Y que desaparezca la brecha digital en la educación. Además los Cuidados tendrán también que esmerarse en las situaciones de Dependencia y Descuido. Y son inaceptables los comportamientos, ya bien conocidos en las residencias de mayores. Pero los cuidados también tendrán que incluir nuestros Bienes Públicos Naturales, como las masas forestales, eriales, barrancos, acuíferos, fauna y paisaje, costas, playas.

*La financiación. Es evidente que, a corto plazo, los recursos actuales están muy lejos de poder cubrir todos estos cuidados. Se necesitará incrementarlos de forma notable y esto solo se puede hacer por dos vías. O por transferencias de otras instituciones o por emitir deuda púbica canaria. Afortunadamente la opinión de la ciudadanía mundial está, esta vez sí, porque salvar a las personas sea lo primero. Y que las restricciones, los límites y los condicionamientos tendrán que adecuarse, razonablemente, a las exigencias prioritarias. La concreción de estas características tendrá que esperar a las próximas decisiones financieras de la Unión Europea.

*El que la población que se quede parada reciba, justamente, unas rentas públicas y que, de otra parte se apueste por una Sociedad de los Cuidados, hace aconsejable que se conecten esos dos hechos. Y así, que las personas que reciban estas rentas públicas, mientras no encuentren empleo privado, tengan que hacerse cargo, en las condiciones laborales corrientes, de atender a la serie de cuidados que requieren los Bienes Públicos. En su caso, la formación profesional cerraría este círculo virtuoso.

D). SISTEMA FISCAL.

*Es evidente que una propuesta de esta naturaleza, que incluye atender presupuestariamente un Desarrollo Sostenible, requiere una profunda Reforma Fiscal en Canarias. Habrá que partir de las enormes diferencia existentes de presión fiscal. En la actualidad, la presión fiscal media de la Zona Euro se sitúa en el 46% del PIB, la española en el 38% y la canaria en el 25%. Sin duda, esta es la razón fundamental de la insufrible desigualdad, pobreza y exclusión que sufre una buena parte de la ciudadanía canaria. Situación del todo insostenible que no tiene cabida en cualquier propuesta decente de futuro. Por eso se plantea una propuesta potente que sirva para atender la durísima situación actual, y que podría aliviarse cuando cambien las circunstancias. En concreto: a). Subida progresiva del tramo autonómico del IRPF para los niveles personales de renta superiores a los 100.000 euros; b).Es cierto que uno de los Pilares del REF es la menor presión fiscal indirecta en las islas. A día de hoy se respeta esa diferencia y, mientras el tipo general del IVA español está en el 21%, el IGIC canario se queda en el 7%. Se podría mantener al actual nivel de recaudación, pero modificando el esquema. De modo que los bienes y servicios esenciales quedaran exentos y, por otro lado se debería subir los tipos a los bienes y servicios de lujo; c). En cuanto a la debatida RIC, solo podría mantenerse cuando su materialización se destinara exclusivamente a la creación de empleo digno.

E). NUESTRA VECINDAD CON ÁFRICA

*La visión “oficial” que tiene la sociedad canaria de África, cuando se acuerda de ella, es del todo subsidiaria y dependiente. Hasta el punto que se asume que el papel del Archipiélago consiste en asumir el rol de “plataforma logística”, tal como quiere imponernos la actual Globalización. Y es que, como se conoce la existencia de importante riquezas naturales en el continente vecino y, de otro lado, el interés de muchas empresas trasnacionales por explotarlas, esa tentación es muy poderosa. Con esta propuesta, lo que se quiere hacer es garantizar una retaguardia segura para el reposo y las instalaciones administrativas del nuevo colonizador, que no se encuentra tranquilo en el continente. Y llegando a lo más vergonzoso de esta idea, se ofrece como reclamo para fortaleces esa Plataforma, nuestro bajísimo nivel de salarios (sic). Si analizamos esta propuesta veremos que se basa en el mantenimiento de la actual situación de terrible desigualdad con los vecinos pueblos africanos. Pero si de verdad la sociedad canaria aspira a la sostenibilidad del Archipiélago, ésta se hace imposible si se continúan manteniendo esas desigualdades, las mismas que ponen de manifiesto con tanta frecuencia cayucos y pateras. Además, ese mantenimiento exige el establecimiento de fronteras. Y nuestra experiencia histórica como pueblo es tajante, nos dice que siempre nos produjeron graves dificultades porque los isleños necesitamos plena libertad de movimientos para garantizar nuestra centralidad atlántica. Además, esas fronteras entre Desigualdades, en algún momento y para seguir funcionando, tendrán que militarizarse.

*Así, la verdadera propuesta de Desarrollo Sostenible del Archipiélago es la de trabajar para disminuir esas enormes desigualdades con nuestros vecinos. Por eso, Canarias debe apostar por el Codesarrollo junto con ellos. Porque las islas son en la práctica una potencia regional africana en la producción de energía renovables, potabilización de agua y actividad agraria dirigida a la producción de alimentos para su consumo local. Negociando planes y proyectos con sus instituciones representativas, becando a miles de jóvenes canarios y africanos a aprender y trabajar “enfrente”.

 

NOTA FINAL

Se quiere dejar constancia que,  en nuestra opinión se acaba nada menos que un nuevo Ciclo de nuestra historia económica. Que ha durado unos sesenta años. Que además, al coincidir y entrelazarse con una terrible pandemia planetaria sobrevenida, nos obliga a repensarnos y reconstruirnos como pueblo y a civilizarnos dentro del paradigma del Desarrollo Sostenible.

Que nos hemos dado de bruces con el descubrimiento de la obligatoriedad de cuidar los Bienes Públicos. Y que, a partir de ahora y porque además la necesidad obliga, hemos de ir construyendo la Sociedad de los Cuidados, empezando por la Biosfera y empezando por la Humanidad. Y para eso tendremos que ordenar fraternalmente nuestros comportamientos y asumir las consecuencias de los límites se la Biosfera. Para que la Ciencia nos pueda ayudar y la Sabiduría nos pueda mantener.

 

 

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Los Servicios Sociales en Canarias en tiempos de coronavirus: Un sistemapúblico esencial y sin embargo invisible y desmantelado. REDESSCAN*


En la situación de emergencia sanitaria tan especial  que estamos viviendo, REDESSCAN y  muchos de las y los profesionales de los Servicios Sociales, asistimos con estupor a la aplicación de diferentes medidas que pretenden paliar el enorme impacto que produce en la población el confinamiento, el paro laboral, social, económico, y en general, el parón en el conjunto de  los ámbitos de nuestra vida cotidiana.

Asistimos a declaraciones, ruedas de prensa y publicaciones de las y los responsables públicos  sobre los recursos que se ponen en marcha para cubrir las necesidades más apremiantes que garanticen  la subsistencia  de las familias, de las personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad, y en definitiva que intentan resolver en un tiempo récord una avalancha de situaciones de emergencia que afectan y comprometen  la vida de miles de personas en los distintos pueblos, barrios y ciudades de Canarias.

Muchas de esas medidas son competencia del Sistema Público de Servicios Sociales y no podemos dejar de preguntarnos si se tiene conciencia real en esos estamentos de la situación de los Servicios Sociales en Canarias y del desmantelamiento de sus estructuras especialmente en los últimos 10 años.

El Sistema Público de Servicios Sociales es un pilar fundamental de la garantía de Derechos Sociales y por ende del Estado de Bienestar  como lo son también la Sanidad, la Educación y la Garantía de Rentas. Las funciones y competencias que le corresponden acompañan y ofrecen sus prestaciones  a las personas  en toda su trayectoria vital (como la Sanidad, la Educación y la Garantía de Rentas) y tiene que estar dotado, por tanto, de estructuras y servicios estables y suficientes para dar la respuesta que necesitan los distintos sectores de la población y los diferentes ámbitos territoriales (locales, autonómicos y estatales).

Las diferentes leyes de Servicios Sociales (en Canarias tenemos una recién aprobada que aún no se ha desarrollado en la práctica), recogen en sus preámbulos y en su articulado la estructura, los principios, objetivos, organización, etc., del Sistema Público de Servicios Sociales, además de un catálogo de Servicios y Prestaciones, que implican la existencia  de equipamientos, programas, servicios, unidades administrativas y equipos multiprofesionales,entre otros, para garantizar una atención integral, de carácter individual, familiar, grupal o comunitaria, a las personas que accedan a los  Servicios Sociales, que dé cobertura a sus necesidades sociales.

Pero ¿qué sucede en la realidad?, que desde 2009, la financiación de este Sistema Público, tan esencial para que las personas tengan una vida digna de ser vivida, se ha visto mermada hasta límites insostenibles,desenfocando su función al mero asistencialismo y a la concepción de que los Servicios Sociales son para las situaciones de extrema necesidad y fundamentalmente para gestionar ayudas. Se ha revertido la responsabilidad  reduciendo la intervención pública al mínimo y delegando en Entidades del Tercer Sector, a través de externalizaciones y/o privatizaciones a Empresas, servicios esenciales como son la autonomía personal y prevención de la dependencia o la atención a la infancia y la familia, a modo de ejemplo.

En Canarias, una parte muy importante de la población ya estaba  en situación de emergencia desde antes del COVID 19. Si recordamos las cifras del Informe sobreEL ESTADO DE LA POBREZA:SEGUIMIENTO DEL INDICADOR DE POBREZA Y EXCLUSIÓN SOCIAL EN ESPAÑA publicado en 2019 por EAPN (Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social), Canarias se sitúa en la última década siempre en puestos de cola en relación con la media del Estado, a modo de ejemplo, solo tres datos: algo más de 770.000 personas están en riesgo de pobreza y/o exclusión social (36,4% de la población). 195,000 personas en situación de pobreza severa. La PCI (Prestación Canaria de Inserción) sólo llega al 3´4% de la población que la necesita.

Detrás de estas cifras hay rostros que reflejan no sólo necesidades económicas, son muchos otros servicios y prestaciones a los que tienen derecho y,  mientras tanto, los Servicios Sociales  colapsados tramitando ayudas como tarea fundamental en el día a día. La prevención, la promoción de la autonomía, los programas de acompañamiento, la gestión de los cuidados, la investigación, la innovación y la digitalización del Sistema para evitar burocracia y duplicidad de trámites, los programas de formación grupal y comunitaria, la formación en valores, la unificación de criterios herramientas y protocolos, etc. etc., se ha quedado en la letra de las normativas sin que se hayan desarrollado como un derecho fundamental y universal de toda la ciudadanía.

Esta nueva emergencia sanitaria viene por tanto a redoblar necesidades y a buscar respuesta profesional en un Sistema Público doblegado y obligado a ser subsidiario, en manos de la improvisación, la descoordinación, el echar mano del voluntariado, las donaciones y como no de “garantizar financiación a las entidades del Tercer Sector  que  atienden a los más vulnerables”según manifestación de la propia Consejera de Derechos Sociales del Gobierno de Canarias. ¿Dónde queda ante todo esto las cientos de propuestas y alternativas que las profesionales de los Servicios Sociales y otras agentes socio-educativos han hecho llegar al Gobierno de Canarias en todos estos años enla línea de caminar hacia un verdadero Sistema Público de Servicios Sociales?

Ante todo ello nos preguntamos ¿Para cuándo garantizamos la financiación del Sistema Público de Servicios Sociales? ¿Cuándo le vamos a considerar de verdad un Servicio Público esencial?. Ya hemos visto como esta crisis sanitaria ha puesto al descubierto en España el deterioro al que ha estado sometida la Sanidad Pública en la última década,  y lo que ha significado  para la vida de las personas cuando se nos viene encima una emergencia de esta envergadura.(el nº de personas susceptibles de ser atendidas por un/a Trabajadora Social se sitúa alrededor de las 16 mil por profesional. Prácticamente se multiplica por seis la tasa recomendada por profesional que son 3.000 personas). En Gran canaria esta cifra aumenta a los 25.000.

Desde REDESSCAN seguimos denunciando la precariedad del Sistema Público de Servicios Sociales de Canarias(quizás decir de los Servicios Sociales), las condiciones de vida de personas y hogares que producen vulneración de derechos y la necesidad de Inversión Social en equipamientos, programas y equipos profesionales públicos que puedan llevar cabo la labor social que la Realidad Canaria de antes y la de ahora con esta nueva emergencia sanitaria nos exige y decidirnos claramente por un Sistema Público de Servicios Sociales con todas las consecuencias.

*Comunicado de REDESSCAN Red de Defensa del Sistema Público de Servicios Sociales de Canarias remitido a nuestro blog para su publicación.

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¿Las mascarillas han venido para quedarse? Antonio González Viéitez


mascarilla

Esta sencilla pregunta, aparentemente inocente, puede facilitarnos llegar al fondo de LA CUESTIÓN. Al fondo de esta pandemia  que condiciona nuestra libertad, que desbarata nuestras certezas y que nos cuestiona hasta nuestra forma de civilización sobre la Tierra.

Y es que, según sea la respuesta, o aceptamos que nuestra vida futura, tanto personal como colectiva, va a ser una lucha continua por la supervivencia en un medio natural hostil, o cuestionamos esa hostilidad y nos empeñamos en encontrar las causas más profundas que explican esta nueva situación para erradicarlas. Si nos situamos en la primera posibilidad, la respuesta pasa por echar mano de todos nuestros conocimientos científicos para descubrir la vacuna salvadora. En el convencimiento que, mientras sigamos en esa tesitura, habrá que descubrir en tiempos venideros más o menos próximos, nuevas vacunas para nuevas pandemias. Todo ello dentro de un medio natural y una Biosfera que escapan a nuestro control y que, en definitiva,  esa pandemia se constituye como el precio a pagar por aferrarnos al paradigma que sustenta nuestra civilización actual: el crecimiento continuo. Si por el contrario, no lo aceptamos y nos empeñamos en descubrir las causas por las que se desencadena esa hostilidad, estaríamos en condiciones adecuadas  para descubrirlas y obrar en consecuencia.

 

¿ESA ENCRUCIJADA ES REAL?

Porque lo primero que se puede oponer a esa disyuntiva es que si fuera tan evidente, nadie aceptaría el colapso de las actuales condiciones de vida de la humanidad y todo el mundo se colocaría en la segunda de las opciones. Por lo tanto esa disyuntiva es falsa. Y vaya usted a saber por qué se trae a colación.

¿Por qué creo que no es así?

Para intentar explicarlo, introduzco dos hechos incontestables. 1). Por primera vez en la historia de la Humanidad, el ámbito de la crisis es planetario. Todas las crisis anteriores, desde la más paradigmática de 1929, hasta la última de 2008 pueden calificarse como globales porque afectaron sobre todo a las principales economías mundiales (OCDE). Pero también hubo amplias regiones del mundo en las que, incluso, se desconoció su existencia.  2).  En los últimos tiempos históricos y hasta ahora, todas las grandes crisis que acontecieron fueron causadas directamente por comportamientos del género humano que provocaron tremendos conflictos sociales (incluyendo guerras, revoluciones, crisis económicas, crisis migratorias…). Por eso es necesario resaltar que la crisis del Corona Virus no se provocó directamente por comportamientos sociales. Se provocó, con los tintes estremecedores que conocemos, por el desencuentro y el encontronazo entre la Humanidad y la Biosfera.

Basta con estos dos hechos para aportar un principio de respuesta a la existencia real de la disyuntiva que comentábamos. Porque constatan la evidencia que, en esta ocasión, el perjuicio inmediato no afecta a la producción de bienes y servicios privados. Estos son solo afectados de forma derivada, cuando hay que declarar cuarentenas para salvaguardar a la población y hay que parar la actividad productiva. Por eso, el principal afectado es el Bien Público más preciado: la SALUD del género humano. Y, como se sabe desde siempre, el sistema capitalista tiene su mayor fallo endógeno en la gestión de esos bienes públicos. No sabe cómo hacerlo y, en cualquier caso el propio sistema admite que necesita de regulación y no puede quedar al arbitrio de las famosas leyes del mercado.

Y como la estrategia de la Competencia no funciona para gestionar los Bienes Públicos y como, en la fase actual de la historia, el crecimiento ha llegado a ser Insostenible, la única alternativa viable pasa por la sustitución del paradigma del CRECIMIENTO por el paradigma de la SOSTENIBILIDAD. De ahí la necesidad de embridar el crecimiento y limitarlo.

Y es justamente en ese momento cuando la disyuntiva (de la que hablamos más arriba)  que parecería imposible que existiese, se muestra con toda su ferocidad. Y es que, como decía el viejo, sabio y conservador Schumpeter  “El Capitalismo sin crecimiento es una contradicción en los términos”. En otras palabras,  el Capitalismo sirve para crecer, pero no sirve para CUIDAR.

Es en ese contexto cuando aparece la acusación que se está haciendo en el ámbito de la política (con minúscula) española: “que se quiere solventar esta crisis con planteamientos ideológicos”. Y la argumentación es más o menos la siguiente “Como están en el poder (además de no ser ése su sitio), quieren sacar sus antiguas proclamas colectivistas, que siempre arruinan a los pueblos, y quieren aprovechar esta desgracia del Corona Virus para arrebatarnos las libertades e implantar la barbarie comunista”

No aceptan que el Crecimiento Continuo es un imposible en un mundo finito (La Tierra). No aceptan que, en la actual etapa histórica, se trata de un paradigma insostenible. Incluso, muchos de ellos y ante la falta de argumentos, se apuntan al Negacionismo y a la Conspiranoia, cuando no a la proclamación de bulos y a dudar de la ciencia. La mejor demostración de todo esto, son sus propuestas para el Día Después. Todas están basadas en intentar retornar a la casilla de salida como si no hubiera pasado nada. Con el objetivo declarado de seguir creciendo. Midiendo todas las cuestiones por las que muestran interés, de acuerdo con los viejos medidores del crecimiento cuantitativo. Su proyecto solo prevé retornar a AYER.

 

PERO SÍ ESTAMOS ANTE UNA ENCRUCIJADA

Y, como se sabe, la mejor forma de afrontar esta pandemia es intentar analizarla, comprenderla y explicarla. Solo así se podrán plantear con solvencia las soluciones posibles.

Pero entramos en el campo de la Complejidad.

Comenzamos proponiendo que el Crecimiento continuo, tal como se considera convencionalmente, es insostenible no solo porque es imposible en sus términos sino porque, además en la etapa actual, ha sobrepasado los ritmos y márgenes de la Sostenibilidad. Sabemos que la huella ecológica actual de la Humanidad sobrepasa las potencialidades del Planeta. Por ejemplo ya se sabe que, sin ninguna duda y de acuerdo con la comunidad científica internacional, el Cambio Climático se debe en gran parte a la desarretada actividad productiva forzada por la idea del Crecimiento Continuo. El caso más significativo es el de China. Allí, no fue necesario que llegara el Corona Virus para que la población tuviera que usar mascarillas para poder respirar. El famoso y envidiado crecimiento de dos dígitos fue tan dañino que envenenó el aire de las grandes ciudades. El no cuidar el aire, llevó a que la contaminación hasta se pudiera ver. La prueba definitiva  que el Cambio Climático está provocado por la actividad humana (que pudo hacerse a escala planetaria  y de forma inimaginable antes de la pandemia), fue que el confinamiento produjo una disminución insospechada de la contaminación. La evidencia es tan poderosa que, negacionismos aparte, ya se ha asumido socialmente. Sin embargo, en la práctica política parece lo contrario, como se desprende de la respuesta internacional, parcial e insuficiente a la que se ha llegado hasta ahora.

Pero el Cambio Climático no viene solo. Las arremetidas insostenibles se vienen produciendo en la totalidad de la Biosfera generando la destrucción del Medio Ambiente y la creciente Pérdida de Biodiversidad. A estos efectos el clásico y convencional principio de Causalidad, incluso autolimitado desde sus orígenes en el ámbito de las ciencias sociales (“ceteris paribus”), resulta del todo insuficiente. Cuando se tiene que analizar el mundo de las complejidades es imprescindible asumir el Principio de la Interdependencia (Gaia).

Resumiendo. El crecimiento continuo rompió límites hasta entonces desconocidos y produjo graves desequilibrios en la Naturaleza. Lo que antes había sido un nicho adecuado para la interacción equilibrada de multitud de formas de vida, en un momento no muy lejano hacia atrás, colapsó.

Y ya no se puede seguir con el viejo modelo del Liberalismo, los mercados y la libre competencia. Recordemos que ya, en la práctica, había mutado a un sistema de enorme concentración y financiarización.

El Corona Virus nos ha empujado con violencia contra la pared, nos ha metido en una pesadilla y nos ha mostrado de forma escalofriante el significado, la trascendencia y el valor de los Bienes Públicos. El más inmediato e importante de todos, el derecho a una vida saludable. Que se había venido deteriorando porque estaba fuera de plano y no podía ser considerado por el Paradigma del Crecimiento

En esa tesitura es vital cambiar de modelo

 

EL PARADIGMA DE LA SOSTENIBILIDAD.

Este paradigma viene obligado por las consecuencias de los tremendos desequilibrios producidos en el Medio Natural y la masiva destrucción de la Biodiversidad. Que hacen a la especie humana mucho más vulnerable ante una situación nueva, con efectos desconocidos. Pero, a su vez, se crea un nuevo conflicto muy peculiar y (utilizando una expresión muy actual) trasversal. Porque todas las personas son igualmente vulnerables ante el Corona Virus, que no distingue de clases, razas ni sexos para contagiarlas (al margen de cómo las afecta después según la estructura social y de poder).

Y todo esto tiene una consecuencia evidente y es que la única estrategia inteligente de comportamiento es la COLABORACIÓN (incluso por motivos egoístas, y si introducimos valores, podemos llegar a motivos solidarios y fraternales).

Es cierto que, más allá de la teoría, va a costar mucho asumir el la práctica lo que supone este principio. Y vamos a tener que intentar erradicar el principio del Crecimiento, que nuestra forma de vida ha impreso en los ámbitos más profundos de nuestra cultura material y espiritual.

 

SUS CARACTERÍSTICAS.

De otra parte, la Sostenibilidad tiene una característica muy específica y es que tiene que ser Global y ampliarse a todos los aspectos de la vida. Porque tiene que cuidar de los Bienes Públicos y éstos no solo palpitan en el ámbito del Medio Ambiente. También lo hacen en los planos Económico y Social. Porque allí donde aparezcan profundos desequilibrios, algún Bien Público estará enfermo y descuidado y habrá que atenderlo y cuidarlo. Y es que este nuevo tipo de conflicto que hemos visto entre la Humanidad y el Medio Ambiente, convive y se entrecruza con los conocidos Conflictos Sociales y Políticos de toda la vida. Por eso hay tres aspectos donde tiene que penetrar la Sostenibilidad. A) El ya visto del Medio Ambiente, con el objetivo de restablecer equilibrios, recuperar Biodiversidad y mantener los cuidados. B) El Económico, conquistando el Nuevo Modelo Energético a partir de las renovables; la producción de artículos robustos y sin obsolescencia programada; robotizar al máximo todo tipo de operaciones rutinarias incorporando las impresoras de tres dimensiones. A todas estas, el mayor volumen de empleo tendrá que alcanzarse en el sector Servicios, ya que la Sostenibilidad tendrá aquí su personalidad más acusada: La Sociedad de los Cuidados. Y habrá que atender a los recursos naturales, por ejemplo a la limpieza de los mares. Pero también a los cuidados de los sectores sociales más desprotegidos, como las personas mayores y los inmigrantes. C) Y el Social. En donde se tendrá que garantizar la desaparición de las desigualdades más importantes. Donde se garantizará la existencia y suficiencia de los Servicios Públicos más necesarios para mantener una palpitante cohesión social y que, de verdad, “nadie se quede atrás”. Por último, la consolidación de un sistema laboral que garantice empleo digno para todos y el refuerzo de las organizaciones representativas de trabajadores y empresarios. Como cierre de todo este esquema, la consolidación de un nuevo Sistema Fiscal justo, redistributivo y poderoso. La Sostenibilidad es Global o no es.

Simultáneamente y en la perspectiva de la consolidación de esa sociedad sostenible, hay que considerar lo siguiente. Cualquier intento de solución de un problema, tiene que plantear la propuesta de solución en el mismo nivel en que está situado el problema. Por eso si la pandemia, igual que el Cambio Climático o la pérdida de la Biodiversidad, tienen dimensión planetaria, la respuesta tendrá que situarse justo en ese mismo ámbito. Lo que implica ¡nada menos! que crear Instituciones en ese mismo nivel y con los auténticos tres poderes constitucionales. [Cierto es que todo esto parece inimaginable. Pero dos cosas. a) Todo el mundo no se cansa de repetir que el “mañana” no será igual que el “ayer”. b) El espíritu de supervivencia del género humano existe y, si las consecuencias de caminar hacia el precipicio llaman a rebato, se hará de la necesidad virtud.] En cualquier caso, el principal problema al que se tendrá que hacer frente en este ámbito es el de las terribles desigualdades que existen entre el mundo enriquecido y el empobrecido. Que se mide y se seguirá valorando por las muy importantes corrientes migratorias. Amén del enjambre de guerras, fundamentalismos y problemas conexos.

Por último, el papel de la Ciencia. Hay propuestas que abogan porque la solución del problema del Corona Virus está en la Ciencia y que, cuando se descubra la vacuna se resolverá el problema. Pero entendemos que esta concepción de la Ciencia es del todo insuficiente. Su verdadero papel ante esta pandemia es intentar estudiar, entender y conocer el problema en su conjunto. Y afrontar el futuro de la Humanidad desde el paradigma de la Sostenibilidad.

La Ciencia puede correr el peligro de quedarse secuestrada por la Tecnología. Pero también tiene la luminosa posibilidad de hermanarse con la Sabiduría.

*Antonio González Viéitez es Economista. Fue profesor de Economía en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

 

 

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Bienvenidas al colapso, ahora somos más. Colectivo Baladre


Ya sucedió en el 2008, tuvimos que recordar a las que llegaban a lo que llamaron “crisis”, que muchas ya estábamos en ella casi desde el momento que nos parieron, que nunca habíamos conocido otra situación y que “Bienvenidas”.

En aquel momento hablábamos del Colapso de nuestras vidas y las de muchas, recordábamos debates y textos de amigas como Ramón Fernández Durán, que aún nos regalaría más letras junto a Luis González y ahora tenemos que regresar con la misma frase: “Bienvenidas al colapso”.
Nuestras vidas, vienen del fascismo de vivir en las chabolas, en terrenos pegados relativamente a las ciudades que luego se fueron convirtiendo en barrios periféricos de ellas. Con pisos de malísima calidad en los materiales y con tendencia a colmenas o chabolas verticales. Muchas tuvimos que dejar los pueblos en familia o solas, en algunos casos para conseguir salarios por medio de empleos para los que no estábamos preparadas en la urbe. Otras para salir de lo rural que se vivía como atrasado y no deseable.
Hasta algunas fuimos a Universidades o Módulos Profesionales de formación, que era el sueño de nuestras familias: ascender de clase social, salir de abajo, ir hacia arriba algunos peldaños. Para hacer esos estudios en ocasiones teníamos que ir a empleos en economía sumergida, sin contratos ni seguros, en la construcción los varones y sobre todo en las casas de quienes delegaban los cuidados, lo que ahora llaman “empleadas del hogar”. Ya en los setenta, muerto en la cama el dictador y con los llamados pactos de la Moncloa, nos dieron carnets de pobres para ir a comedores sociales que eran herederos de los centros fascistas de Auxilio Social.
La transición que llamaron
Finalizando los setenta nos impusieron una monarquía con su Constitución. Hablaban de deseos del “Pleno empleo” y hasta de vivienda para todas (siempre en términos de familia), pero eran meras frases vacías de voluntad pues sabían de sobra que no lo iban a hacer. Pero muchas nos creíamos que aquello se podría romper y abrir brechas hacia la justicia social y los derechos. Entonces simularon un Golpe de picoletos y milicos, aquel 23 de febrero, que daba el aviso de “cuidado que regresáis a las “chabolas” o sencillamente os machacamos en vida u os pasamos al censo de fusiladas y asesinadas en las cunetas de este país.
Así llegó el imaginario de “pertenecer a Europa”. Cuanto me acuerdo de LPR y su canción “Europa” basada en el librito de Ramón Fernández Durán y otras lecturas. Pues sí, de la C.E. (Comunidad Europea) a la CEE (Comunidad Económica Europea). Ese fue el caminito en los ochenta, los sociolistos ganan en las urnas y prometen empleo, viviendas, modernidad y vida digna. Pero como sabemos nos remataron, pues destruyeron lo poco que quedaba en nuestros pueblos de producción familiar, pequeñas cooperativas agrícolas y ganaderas, redes sociales y comunitarias que socializaban las vidas.
Mientras se desmantelaban las redes rurales y vecinales, gentes sin escrúpulos como Amancio Ortega o las industrias del calzado de Alacant, textil de Málaga o Catalunya deciden externalizar sus producciones en talleres (mayoritariamente clandestinos) de mujeres. Ya sea en el taller o en las casas, comienza la doble explotación de las mujeres en manos de los “héroes” capitalistas, y patriarcales y colonialistas.
Es en esa década de los ochenta cuando se desmantelan casi tres millones de empleos que no regresan. Así se terminó cualquier posibilidad de habernos incorporado al sueño de la ciudad con empleo, coche utilitario y consumo de fin de semana. Fueron años que nos regalaban, casi se puede decir así, heroína en nuestros pueblos y sobre todo en nuestros barrios obreros y sin futuro. Cuanto más nos oponíamos a sus cierres de fábricas y sus políticas para el mundo rural, más nos convertían a todas en jinetes de caballos indeseables que nos rompían y destrozaban las relaciones y las comunidades. Eso sí, las familias de nuestros barrios y pueblos con grandes esfuerzos continuaban mandando a sus criaturas a las Universidades y Centros de Formación Profesional, seguían soñando con el ascenso social.
A muchas de nosotras sólo nos quedó ser parte de asambleas de personas desempleadas y/o empobrecidas. Se extendió la economía sumergida y hasta otra más diminuta que las gentes del Parke Alkosa llamaron submarina, por las cantidades tan pequeñas que sacábamos navegando bajo las aguas del glorioso reino de las “Españas”, ya incluidas en la Europa del Capital. En los ochenta, con luchas una tras otra sin parar, conseguimos Rentas Mínimas en especie y en dinero en algunas ciudades y hasta en lo que llaman Comunidades Autónomas. Pasamos del carnet de pobres/empobrecidas a usuarias de unas nuevas oficinas que bautizaron como S.S., no se trata del nazismo, son los Servicios Sociales. Ahora te entrevistan, revisan tu vida “de pe a pa”, te controlan y vigilan, para darte una mierdita en forma de vales de comida o la Renta Mínima conquistada también en aquellos años. En conclusión, a finales de los ochenta y ya iniciándose los noventa seguíamos sin llegar a ser invitadas y poder entrar en el festín del consumo y del capitalismo financiero moderno. Nos habían parido en chabolas y seguíamos en unas chabolas modernas, verticales y desconectadas de nuestros pueblos, de lo rural, alejadas de eso que consideraban el submundo indeseable de las paletas y retrasadas que ahora tanto se añoran.
La eterna ruina de la Unión Europea

La U.€. llego tras un Tratado, que llamaron de Maastricht, que aclaraba que las de abajo nunca alcanzaríamos el sueño de la ascendencia social. Cortando cualquier posibilidad de salir de abajo y del empobrecimiento. Para atarlo más y mejor le quitaron autonomía a los Estados. Les obligaron a no endeudarse, a privatizar los servicios públicos empezando por la telefonía, la comunicación… Hasta privatizar la vida se aseguraron que todos los recursos públicos y de todas las que éramos y vinieran, fueran para las gentes ricas/enriquecidas y para las de abajo plantearon el crédito, eso sí, con cuotas bien definidas y muchos intereses.
Así que los noventa consolidaron nuestro empobrecimiento, pero todo fue más duro pues veíamos como muchas trabajadoras con empleos cambiaban de coche y hasta pedían créditos para hacer una casita en el pueblo o mejorar la familiar que habían dejado atrás. Muchas mujeres conocieron aun mayor explotación con dos jornadas laborales fuera y dentro de las casas, sosteniendo lo emocional de todas las de su entorno. Las ciudades se fueron convirtiendo aún más en metropolis. Se vendía el viaje con pulsera de “todo incluido” para muchísimas empleadas finalizando esa década. Las grandes cadenas de todo rompían, definitivamente, el mercado local y las tiendas de proximidad, un poquitín más, dándoles el finiquito a muchísimas.
Y nosotras vemos como hijas y vecinas de nuestros barrios que fueron a universidades, se van de ellos para estar en el centro de la fiesta, el cogollito de las ciudades, sus espacios de ser. Ya ni se acuerdan de los pueblos de sus abuelas de donde proceden, ni de la comunidad vecinal de su barrio, o la tienda o el Tele Club del pueblo.
Ahora sueñan, esas hijas universitarias, con el nuevo siglo y su euro que aparece deslumbrante y luminoso. Eran momentos de mucho ladrillo y mucho crédito. Mientras casi un tercio de la población seguíamos en esos barrios sin expectativas de vida digna, como usuarias de esos Servicios Sociales mal llamados comunitarios. Hasta vimos como llegaban las EULEN, CLECE y otras muchas grandes empresas a gestionar nuestra pobreza/empobrecimiento.
La novedad es que, en este siglo en nuestros barrios, ya nos acompañaban empobrecidas de otros países y continentes, con sus visiones de la vida, sus culturas, sus miedos y sufrimientos y por supuesto sus sueños de poder mandar euros a sus familias que quedaron allí, en sus países de origen. Nos sorprendía en nuestros barrios ya sin asociacionismo y con muchas sustancias de mala calidad consumiendo nuestras vidas, encerradas, bien acotadas en el territorio.
Nos dimos cuenta que de nuevo eran las mujeres migrantes, nuestras nuevas vecinas las que mantenían la vida, iban a las S.S., al llamado Banco de Alimentos, la parroquia o la mezquita. Lo nuevo de este siglo en nuestros barrios, es el gran deterioro de las chabolas verticales, la frustración por seguir en ese territorio de no vida, en una especie de papelera social. Nosotras nunca pudimos acceder a créditos de primera o segunda vivienda, seguimos donde nos parieron abajo de todo, pero éramos muchas más, con más colorido de pieles y lenguas, con tonos que nos enriquecían en diversidad, pero con quienes no fuimos capaces de generar comunidad en algo claro y evidente: todas somos de las de abajo, de las nadie.
Mientras, el ladrillo generaba pisos en zonas de sol y playa y machacaba países como Canarias, que ya venía de destrozos turísticos anteriores, convirtiendo el turismo en el monocultivo de muchos lugares. Se trabajó aún mejor el sueño de la ascendencia social. Se nos mostraban aviones y aeropuertos llenos de asalariadas viajando por el mundo, ya fuese en modelo “pulserita” de todo incluido, en el de 15 días en hoteles con playa cercanas o yendo de compras un fin de semana a esas grandes metrópolis del mundo. La desigualdad se incrementó.
Se consolidó la idea de toda la riqueza para lo privado, para las grandes empresas marca, las grandotas. Por el cielo de nuestros barrios veíamos pasar aviones y en las televisiones nos mostraban como vivían “de Bien”, las que bien vivían. Cada tres por cuatro enseñaban las metrópolis y sus luces. Seguían machaconamente diciéndonos que lo rural era como mucho un granero de las ciudades y que debían convertirse en lugares para el descanso. En esas Casas rurales que enseñarían a quien fuese lo que es la naturaleza, hasta con animales incluidos. Es el campo como descanso puntual y consumo de urbanitas.

A nosotras sólo nos quedaba la lucha. Seguir peleando por desmontar “las S.S.”, por conseguir la Renta Básica de las Iguales, por generar relaciones, impulsar la comunidad, poner en valor lo comunitario y lo común. Éramos pocas las que apostábamos por ello, pero lo hacíamos convencidas de la importancia de poner “los cuerpos” en el proceso de conseguirlo. Siempre mirando a la gran alianza con las productoras de alimentos, de verdaderos nutrientes como nos enseñó a decir Isa Álvarez. Eso sí, rodeadas de dolor humano, de mujeres machacadas en estas chabolas verticales por dobles y triples explotaciones, sin saber dónde mirar para no ser asesinadas por sus parejas. Por lo menos ahora salían a la luz esos asesinatos, que siempre conocimos en las chabolas de los sesenta, setenta, ochenta y noventa. Se rompían los muros de las chabolas verticales al verse afectadas “las otras mujeres”, que se unían a nosotras para gritar con dolor: Ni una más, ni una menos.

Le llamaron crisis al colapso
En 2008 llegó el final de la burbuja del ladrillo y el crédito. De repente la posibilidad de una vida hipotecada para las vacaciones anuales en destinos “exotizados”, el fin de semana del consumo nocturno, el piso, el coche y el deseo de ascenso social, se desvaneció ante nuestros ojos a la vez que caía las lógicas del empleo y su falsa comodidad. El dinero público se puso al servicio del rescate de la banca de las más ricas, dejando caer a las cajas de ahorro en donde la mayoría empobrecida de la población habían depositado sus pocos recursos.
Las de arriba hablaban de refundar el capitalismo y las de abajo tardamos unos años en tomar las plazas. Fue en el 2011, cinco días después de irse Ramón Fernández Durán, cuando nos decidimos a salir a las calles de manera rotunda. El 15 de mayo, abrió muchas cabezas a reconsiderar actitudes, a repensar un poco más en el sentido de la vida. Nosotras recordamos en las plazas de las ciudades, que estábamos allí, que seguíamos en los barrios de NO vida, que los pueblos de los que proveníamos estaban siendo expoliados… que teníamos que centrar nuestros esfuerzos en generar agricultura sostenida por la comunidad, en aliarnos las excluidas de nuestros barrios con las que producen alimentos sanos y de cercanía, con calidad humana y nutrientes, pensar en miles de proyectos como Verdeterra y Asdecoba. A la vez de usar nuestros propios medios de comunicación, pequeñitos pero imprescindibles como Radio Pimienta, para dar voces y poner altavoces, sonido a nuestras luchas, dígase vida.
De aquellas plazas, quedaron bastantes en la lucha por mejorar la vida de todas, nunca suficientes, pero es de agradecer esa suma, ese cambio de actitudes.
Poco a poco las de arriba, las grandes empresas estaban fraguando nuevas dependencias y enganches. Ya no era la heroína ni la coca, que también. Ahora todos los enganches y dependencias los canalizaban por un aparato útil con posibilidades, pero diabólico, el teléfono móvil.
Unido a ello se consolidó el espacio privado para ver películas mediante plataformas de pago y hasta compras “online” y se potenció el servicio por mensajería a distancia. Ante la posibilidad de relación nos vendieron celdas, con todo incluido, desde casa. Y las de abajo, nosotras con esos “aparatos diabólicos” vimos que muchas a nuestro alrededor compraron el deseo y siguieron, siguen soñando en la ascendencia social. Algunas pusimos el acento en derechos sociales para todas, a través de Puntos de Información y Denuncia procuramos dar espacios para canalizar la rabia, el odio, la frustración y poder golpear a los S.S. y otras instituciones que nos oprimen y machacan. Eso sí, siempre vimos que, en estos cincuenta años de chabolas de todo tipo, de vidas rotas, desde abajo, de barrios de no vida…Siempre apostamos a estar, actuar con otras. Supimos entonces y ahora que solas a ningún lugar, juntas puede que alguna parte.

Vino la pandemia y ya se asume el colapso
Tuvo que venir una pandemia para que muchas asuman que nada va ser como antes, que en realidad estaban subidas más a un deseo que una posibilidad real.
Ahora sí, se permite nombrar y mencionar el colapso en que nos parieron décadas atrás y se fue incrementando año tras año, sin parar, sin respiro, con caballo, con Servicios Sociales, con créditos, con bancos de alimentos…y ahora con todo en una apuesta sumatoria de la gente rica/enriquecida y sus instituciones. Nunca es tarde para reaccionar. Ya están donde muchas estábamos. Eso sí, con las mujeres más organizadas y con ideas claras de romper el patriarcado y no permitir ni una muerte más. Con más grupos pequeños, pero muy activas exigiendo la primera fase de la RBis, ya. Con muchas más defendiendo que todos, pero todos los servicios básicos, sean públicos y gestionados por la comunidad.
Bienvenidas compañeras de lucha y vida. Siendo más podremos generar más Asdecobas y Verdeterra, más Radios Pimientas, más grupos de Apoyo Mutuo. Siendo más podremos llegar a algún lugar, a situarnos con la RBis en el territorio de otra manera, a poner realmente en el centro la vida, a salir del terrorismo patriarcal y de cualquier sociedad colonial.
Sinceramente amigas, no volvamos a desear lo anterior: el colapso llegó para quedarse. Sepamos ver en esta situación y en las futuras, oportunidades para sostener y generar esas comunidades tan ansiadas que, como dice Raúl Zibechi y otras muchas, nos sirvan de arca para mantener nuestras vidas y las de las que vienen. Pero no olvidar nuestras historias, nunca hemos salido de las chabolas, siempre hemos estado en ellas aun con sus formas diferentes. Ya fue, ahora estamos tantas en estas situaciones que puede que nos ayude a abrir las brechas que permitan salir las arcas.

Para ir terminando con estas letras de “Bienvenida al Colapso”, queremos resaltar la importancia de enunciar las cosas, las propuestas, la realidad… Por esa razón hemos insistido en los últimos veinte años en que nombráramos la renta básica de las iguales y no otras, por su contenido, por ser una herramienta que afilamos y pulimos en calles y plazas desde que en 1983 planteamos aquella propuesta de Ingreso Social Universal o Renta Básica.
En los ochenta lo hacíamos convencidas de la “no vuelta atrás” en el capitalismo de las reconversiones y el desempleo. Conscientes que estábamos planteando lo justo, necesario y urgente, esa lucha y la propuesta en sí misma, no nacía de cabezas especiales, nacía de miles de cuerpos tensionados y en movimiento. Buscando abrir brechas a la vida ante aquel incipiente colapso. Fue fruto de años de búsquedas colectivas. Ya en los noventa del siglo pasado celebramos como otras baladrinas nos aportaban reseñas y textos, desde José Iglesias a Josep Manel Busqueta, Oscar Jurado, Alicia Alonso, Natalia Ruiz…

Ellas aportaron sus cuerpos y reflexiones mientras que todas seguimos en las calles y plazas tensionando, buscando brechas donde meter con esta herramienta unas mejores condiciones para vivir. Ya fue iniciando este siglo, cuando con la ayuda de Trini Busqueta, José Iglesias, Guaditoca, Doni, Salut… y tantísimas personas y gentes de Baladre mostramos aquella herramienta inicial de 1983, apostando por una renta básica de las iguales, que incorpora procesos para llegar a la Riqueza Comunal.
Parir la RBis fue un proceso colectivo lógico de tantas luchas de las gentes de Baladre, para aclarar aún más, que una herramienta nunca puede ser un fin en sí misma. Que para mantener la vida en el centro en este Colapso que se instaló desde hace tanto, es vital redistribuir los recursos existentes para todas por igual e individualmente, sin contraprestaciones, solo por ser y estar vivas. Y lo más importante, el incorporar el fondo de renta básica de las iguales ya que incorpora esa apuesta por la comunidad, lo comunitario y lo común, por romper la delegación y el sometimiento a nadie y a nada. Porque si nadie vive por ti, que nadie decida por ti.

Y por ir terminado esta escueta explicación de la importancia de la herramienta de la RBis decir, compañeras llegadas al colapso, que esta herramienta como otras muchas es para nosotras, gentes de abajo, y las que ahora quedan abajo también. Con el fin de que nos lleve a la Riqueza Comunal que hemos enunciado tantas veces como lugar en el que ya no tengamos que mediar con dineros o similares, para que las personas todas, sin dejar a fuera nadie, dispongamos de bienes y servicios según nuestras necesidades y no nuestras habilidades. En lo que sería la libre disposición de los mismos. No es cuestión para nosotras de un debate de salón sobre el nombre de la RBis, es mostrar un posicionamiento y contenidos que hacen de esta herramienta una más, para poder realmente colocar la vida en el centro y salir del terrorismo capitalista, patriarcal y colonial, aunque sigamos colapsadas. Estaríamos en otro lugar, en otras condiciones y eso no es negociable, es urgente y necesario.
No perdamos más el tiempo. A por la Renta Básica de Las Iguales, generando agricultura sostenida por la comunidad, desde la centralidad de la vida, pero la de todas. Resituándonos en el territorio, rompiendo las metrópolis, simplificando nuestras vidas, haciéndolas austeras, sin que ninguna persona y sobre todo ninguna mujer se quede en el camino, abriendo fronteras y borrando líneas. Recordando que aquí no sobra nadie, que todas sumamos.

Este artículo ha sido escrito por Ruth L. Herrero, Manolo S. Bayona, Noelia Bribián y José Miguel Martín Muñoz, gentes del colectivo Baladre.

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Un puño a la baifa en tiempos de #coronavirus . Juan G. Luján



Cuando mis padres eran novios se vivía en un estado de alarma permanente. También había vecinos con vocación de policía en las ventanas, echando miradas sospechosas sobre los que caminaban por las calles. Los solteros no podían salir solos con sus novias, siempre había una hermana que vigilaba. Mi padre le daba un duro a mi tía Miriam para que se fuera a comprar golosinas, o le prestaba su bicicleta, para tener unos minutos sin testigo con mi madre mientras mi tía pedaleaba por las calles de Arenales, que todavía hacían honor a su nombre.
Pero en Juncalillo no había calles por donde pasear y más que un estado de alarma había un estado de excepción. Por eso si el novio quería ver a la novia entraba en su casa, según me recordaba este domingo mi madre, ponían una mesa por medio, y se sentaba uno a cada lado. Hubo casos en que la madre de la novia se quedaba en la ventana hablando mientras estaban los tortolitos dentro, la pasión fue más rápida que la conversación de la madre en la ventana y, aunque parezca increíble, en Juncalillo nació algún niño de penalti.
Sé que me arriesgo a ser denunciado por algún vecino con vocación de policía, de los tantos que han salido en este estado de guerra surgido por culpa del famoso covid-19. Este domingo me sentí como aquellos novios que iban a echarle un puño a la baifa. Me acerqué al barrio de mi madre y estuve un buen rato con ella. La llamé y se asomó a la ventana del primero (bendito primer piso). Y nos pusimos a hablar.
La soledad de la gente mayor que no puede ver a sus nietos y nietas o a sus hijos si están trabajando (como es mi caso), es de las cosas más crueles que nos trae esta pandemia. En las residencias no dejan salir a los viejitos de sus habitaciones por el riesgo al contagio. Unas residencias en manos de fondos buitres que son tan rápidos para especular con el aparcamiento de los viejos y tan lentos para tomar medidas preventivas o comprar máquinas para hacer análisis, con lo que cobran a cada usuario tienen para hacer varias pruebas.
Mi madre tiene tres ventanas para comunicarse con el mundo: el teléfono, la televisión y la ventana que da para el parque. Entre semana me tiene en las dos primeras ventanas. Por suerte mis hermanas están ahí cada día y cada noche, cuidándola. El fin de semana me acerco a la ventana de la calle, no puedo entrar en su casa para no ponerla en situación de riesgo. La memoria va y viene, por eso esta tarde durante la conversación me invitó como cinco veces a subir a tomar un café, o me dijo “mañana vienes con los niños y te hago un potaje”. Para no perder la costumbre de que me lleve comida de su casa me ofreció unos aguacates. “Mamá, que no debo entrar en tu casa”. La respuesta fue inmediata “te los tiro por la ventana”. Me reí.
La conversación llegó hasta las siete, y empezaron a abrirse las otras ventanas y a sonar los aplausos desde balcones. Le expliqué a mi madre que los vecinos aplaudían a los que luchan contra el virus: personal de Sanidad, de limpieza, trabajadoras sociales…”Aplaude Carmela”, y mi madre aplaudió, y sonrió un poco cuando le pedí que le echara ganas al aplauso. Un beso volado de despedida, me fui antes de que Carmela se pusiera a tirarme aguacates desde la ventana y se descubriera que había ido a echar un puño a la baifa clandestino. Carmela dejó de sonreír cuando cerró la ventana. Maldito coronavirus.
@juanglujan

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REF: Diferencias entre distintos o privilegios entre iguales. Antonio González Viéitez*



El especial respeto que debemos al Fuero Canario se basa en el reconocimiento que, en él, se hace de la Singularidad Atlántica del Archipiélago desde las mismas fechas de la conquista. También, por supuesto, a la lucha decidida de todas las generaciones que nos antecedieron por defenderlo y mantenerlo.
Ese ha sido siempre y continuará siendo el argumento fundamental: nuestra diferenciación con cualquier territorio continental y conectado.
Por tanto, en los Pilares Fundamentales de nuestro Acervo, de nuestro Fuero, tiene que quedar claro que los efectos de ese reconocimiento tienen que ser generales, se extienden por todo el territorio y han de disfrutarse por todos los canarios por igual y sin excepción.
Así fue durante siglos. Veamos esos Pilares.

LOS PILARES GENERALES DEL REF
1). Imposición indirecta menor que la común española. Esta diferenciación nos viene desde la época misma de la conquista. Y, en la actualidad queda reconocida en la caracterización del IGIC, con tarifas menores que el IVA peninsular. De siempre ésto se explicó por el hecho de la insularidad costosa.
2). Las Libertades Comerciales (con origen en Carlos I y en 1528), se ponen en práctica para ajustarse a la singular estructura productiva canaria, especializada en exportables con pasmosa celeridad desde los primerísimos tiempos. Esa especialización exigía realizar libre comercio con el resto del mundo y sin ninguna traba. La tardía declaración de Puertos Francos (1852) no hizo otra cosa que formalizar jurídicamente esa evidente realidad. Incluso en la actualidad, con Canarias incorporada a la Tarifa Exterior Común de la UE, en la práctica y con el POSEICAN, mantenemos con acierto unas condiciones similares.
3). Con el REF de 1972 se incorpora un nuevo Pilar que venimos llamando Coste de Insularidad. Que viene a reconocer la superior carga que esto supone de manera permanente, siempre en relación con lo que ocurre en los espacios continentales. En la actualidad, las vigentes primas al transporte son la cristalización de la compensación de ese coste. En aquellas fechas también se incorporaron los costes de electricidad y agua potable, que todavía siguen existiendo. Pero la posibilidad de usar nuestros recursos naturales renovables y la necesidad de convertir a Canarias en un Archipiélago Sostenible, lo harán innecesario en un futuro que esperamos próximo.
Considero de especial relevancia subrayar el carácter general del aprovechamiento de todas estas compensaciones. En efecto, TODOS los canarios nos beneficiamos de tener que soportar una menor presión fiscal del IGIC. Asimismo, TODOS nos aprovechamos de la posibilidad de importar lo que de siempre venimos importando (los balances históricos) a los mejores precios internacionales. Por último, TODOS disfrutamos de tarifas de transporte más baratas.

EL PILAR PARTICULAR DEL REF.
4). La extensión generalizada de los beneficios directos del REF comienza a perderse desde el propio texto de 1972 y, de forma radical, a partir de su modificación de 1991. Desde entonces no ha hecho más que extremarse la tendencia.
Se van incorporando una serie de beneficios dirigidos a la producción, pero sobre todo a la realización de inversiones en Canarias. Eso sí, siempre referidos a empresarios sean personas jurídicas o físicas. Entre esos beneficios destaca la Reserva de Inversiones en Canarias (RIC), que constituye el beneficio fiscal fetiche de la economía canaria. Por su propia configuración y por su espectacular dimensión financiera. Su materialización llegó a suponer el 6,5 % del PIB canario en el año 2006.
Se supone que este Pilar Particular ha podido justificarse en el REF, a pesar de no beneficiar directamente a la totalidad de los canarios, en el bien entendido que la inversión que se produjera generaría el suficiente volumen de empleo que legitimara su existencia. Esta legitimación, vistos los niveles estructurales y continuos del paro, está por demostrar y lo tiene muy complicado.
En cualquier caso, y sin tener nada que ver con el hecho de la insularidad , se decidió incorporar al REF estos apoyos y beneficios fiscales, como contrapartida al simple hecho de invertir en Canarias.

LA TENDENCIA DESLEGITIMADORA
Hay que subrayar que, en la RIC, el concepto de inversión viene perfectamente explicado. Se trata de invertir en una actividad productiva para incrementarla (distinto de la simple compra en la que no se aumenta la producción total sino que, simplemente, cambia de titularidad), en otras palabras, se trata de “emprender” y, por supuesto, de incurrir en riesgo. Cualquier hecho que no cumpla esos requisitos no es inversión. Y por eso mismo, la RIC solo puede ser utilizada por empresarios.
Y, precisamente, eso es lo que no se viene cumpliendo en las sucesivas modificaciones del REF. En concreto:
A). Posibilidad de invertir en Deuda Pública. Los representantes de las Administraciones Públicas canarias consiguieron introducir la materialización de parte de la RIC en deuda pública isleña. Lo que constituye una clara transgresión del concepto. Ese hecho no tiene nada que ver, ni de lejos, con una inversión empresarial creadora de actividad y en la que se asume un riesgo. Lo que se consigue es una financiación más barata de las instituciones canarias, a cambio que el Estado perciba menos impuestos. En el fondo, se trata simplemente de un beneficio que se otorga al Ahorro (no Inversión) empresarial. ¡Ojo! Y solo a los empresarios, en concepto no se sabe muy bien de qué.
B). “Que otro empresario utilice mi RIC”. Los representantes empresariales (o sus portavoces) han conseguido ir introduciendo la idea de la “inversión indirecta”. Y ese está siendo un nicho excepcional para que algunos asesores fiscales anden enfrascados en la constitución de una serie de sociedades de capital riesgo (modificación REF 2014) para “encauzar” la RIC de los empresarios. Es cierto que esa propuesta está avalada con todas las bendiciones de todas las instituciones del mundo mundial. El argumento es el siguiente: actualmente los empresarios tienen dificultades para materializar la RIC, de otra parte, hay muchas personas que no saben en qué invertir. ¡Pues aquí estamos nosotros! Que somos capaces de “ofrecer un nicho de inversión carente de riesgo a los empresarios isleños”
Es curioso este razonamiento. Se parte de la base que los empresarios tienen dinero para invertir, pero no saben en qué y por eso venimos nosotros para indicarles dónde y cómo.
Pero eso no es verdad. Esos empresarios lo que de verdad tienen son impuestos que no han pagado y que tienen que pagar si no invierten. Y tienen ese beneficio de no pagar solo si invierten, crean riqueza y empleo, además de asumir riesgo. Por eso mismo, ese beneficio sólo lo tienen los empresarios. Las sociedades de capital riesgo que les proponen “inversiones carentes de riesgo”, no pueden sustituir la responsabilidad directa del empresario de invertir, en el caso que no quiera pagar impuestos.
En suma, la RIC no puede servir para que los empresarios canarios que ni quieren ni saben invertir no paguen impuestos. El ahorro no es inversión. Se explica en primer curso de las Facultades de Económicas. Además ¿cuál es la razón para privilegiar el ahorro del empresario frente al ahorro de cualquier otro ciudadano? No es de recibo.
C). La última (2014) y clamorosa deslegitimación es la posibilidad de invertir la RIC fuera de Canarias, en concreto en el África vecina. Sabemos que el REF viene concebido desde los inicios como reconocimiento y compensación de las dificultades que tiene la economía insular canaria. Esos son sus límites. Extralimitarse para que las empresas canarias (y solo las canarias) puedan invertir en África es un sinsentido absoluto dentro del Fuero Canario. Sencillamente, se trata de un privilegio para los empresarios canarios y sólo para ellos.

LA PRIVATIZACIÓN DEL REF
Vemos que el Fuero Canario, por colmatación, viene perdiendo toda su esencia. A lo largo de las últimas décadas y de forma progresiva se han venido incorporando multitud de aspectos que no son relevantes para el hecho de la insularidad, transformando el REF en una especie de documento de Plan de Desarrollo, donde todo el mundo ha querido dejar su huella, es decir, su petición.
Pero, sobre todo, se ha venido propiciando que sean los empresarios los que se vayan beneficiando de los recursos estatales que compensan a Canarias pos su insularidad. En la actualidad el Gasto Fiscal causado al Estado por el REF ( el volumen de impuestos que el Estado deja de ingresar en Canarias porque los empresarios utilizan sobre todo la RIC para no pagarlos) alcanza los 500 millones de euros (muy lejos de los años de vacas gordas). Por eso, cuando se trata de analizar la Balanza Fiscal Canarias-Estado (cosa en la que hoy no entramos), el volumen total de gasto público estatal en Canarias, queda aparentemente disminuido para el conjunto de la sociedad isleña, justamente en la cuantía que se lo han apropiado los empresarios. Eso sí, las organizaciones políticas afines serán las primeras que exigirán que esas cantidades sean pagadas ¡otra vez y de nuevo! por el Estado, esta vez, sí, con destino a toda la ciudadanía. Se han apropiado de parte de los recursos que el Estado entrega a Canarias. Y han privatizado el REF.

Volvamos al principio. Cuando el Fuero Canario, como vimos justificado por ser diferente, se va convirtiendo en Privilegio de los empresarios canarios frente al conjunto de los empresarios del resto del país, la supervivencia y el mantenimiento de nuestro Fuero se van debilitando. Es decir, su cumplimiento se hace cada vez más laxo y como hay tantísimos compromisos que realizar, el incumplimiento es mucho más fácil y depende de lo que cada año se acuerde en los Presupuestos Generales del Estado. Y va a parecer igual o parecido incumplir un aspecto nuclear del Fuero que otro del todo accesorio y marginal.
La codicia está privatizando el Fuero Canario y convirtiéndolo en Privilegio de unos pocos. Por eso
hay que revertir por completo esta situación y colocar las cosas en su sitio.

NOTA. Soy de la opinión que la RIC debería mantenerse (en el sentido estricto que hemos precisado), solo si se destina en su totalidad a la creación de empleo digno. Constituyendo de verdad otro Pilar, este sí de interés más que general, en una sociedad con niveles estremecedores de paro estructural. Eso sí, con absoluta transparencia y con Comités Laborales Mixtos que fueran midiendo, evaluando y mejorando resultados.

*Antonio González Viéitez es economista, fue profesor de Economía en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

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¡Qué sanidad tenemos en Canarias! Chema Tante*



La fiel parroquia que sigue La casa de mi tía habrá observado que a lo largo de este horrible año 2019 la publicación se ha detenido varias veces, por motivos, a veces técnicos, a veces de salud. De salud emocional y psíquica, gracias a la persecución que yo, Chema Tante, he sufrido por la saña rencorosa, las represalias, de granujas como Paulino, Víctor, José Alberto, más los antaño comunistas chaqueteros José Carlos y el godo Paco, y el resto de insalla que nunca me perdonaron que me opusiera a sus chanchullos con los inútiles puertos de Granadilla o Tazacorte, con Tindaya, con el gas y demás maniobras venales con que se han enriquecido a costa de proyectos costosos, sobrevalorados y absolutamente innecesarios. Sin embargo, todo esto no es la materia que me interesa hoy. Ya lo explicaré a su hora con el debido detenimiento.
De lo que quiero tratar en este día es de la sanidad canaria. De la sanidad pública, por supuesto, porque la privada es lo más insalubre que pueda imaginarse.
En este calvario a que me ha llevado mi indigencia, he sido hospitalizado dos veces. Una, por veintidós días, en la UCI y en planta general; y la segunda, reciente, por cuatro días, voluntariamente, siguiendo consejo profesional, en el Servicio de Salud Mental del Hospital General de La Palma.
¡Qué clase de sanidad!. Por encima de la venalidad manifiesta de anteriores responsables -hago salvedad de Teresa Cruz, porque no ha tenido tiempo todavía y de Jesús Morera, porque el indeseable del genuflexo Clavijo le negó todo recurso para desarrollar su trabajo- por encima de esa venalidad, digo, y de la incompetencia voluntaria de tanto tiesto empeñado en derivar la actividad rentable a los ámbitos hospitenianos y sanroquianos, superando el regateo de los recursos que tan generosamente se desvían hacia los buitres de la sanidad privada, la Sanidad Canaria, la pública, insisto en que sé lo que me digo, es una maravilla.
Una maravilla que se apoya en los lomos de las personas que allá trabajan. No es bueno citar nombres, porque siempre se quedan muchos atrás, pero lo haré con dos, no por su calidad, que la tienen, sino porque fueron quienes me atendieron y quiero hacer que ellos representen a toda la jarca de profesionales que se desvelan en nuestro Sistema Público de Salud. Ivan Piñero de Paz, medico general; y Luis Enrique Vidal Palmer, psiquiatra. Estos dos elementos ejercen en La Palma, pero tengo constancia y seguridad de que son paradigma de los valores de la inmensa mayoría de doctores y doctoras, enfermeros y enfermeras, celadoras y celadores, las y los profesionales subalternos, las personas de administración y recepción, la abnegada y eficiente gente de la limpieza y no me olvidaré de quienes ofician en las cocinas, porque debo decir que he comido en el hospital bastante mejor que en algunos de esos hoteles con los que los bucaneros empresarios del turismo estafan a la choniada que nos visita.
Miren. Yo, que siempre había gozado, hasta estos 74 años que ya cargo, una excelente salud, poco o nada sé de medicina, aunque la lógica me dice que sin calidad científica, no hay tratamiento que sirva, pero que la actitud y el buen trato, pueden potenciar los efectos terapéuticos del tratamiento médico. Y eso, en nuestros hospitales públicos, ya digo que de los privados no me ocupo, ese trato es inmejorable.
Tampoco tengo mucho conocimiento del nivel salarial de las y los profesionales de la salud pública. Pero, conociendo a los pájaros burocráticos por sus deposiciones, mucho me temo que no sea muy generoso. De manera que hay que pensar que esta gente del Sistema Público de Salud trabaja por un salario, claro que sí, pero también por una solidaria voluntad de servicio, de ayuda a sus semejantes.
Estuve tres semanas en una planta general y pude observar la dedicación, la amabilidad con que esta tropa bienintencionada, a todos los niveles trata a la gente. Y no estoy hablando de “buenos días”, “buenas tardes”, estoy hablando de limpiar sus suciedades, de acompañarles en sus dolencias y dificultades, de convencerles de lo que les hará bien y desanimarles de lo que les hará mal. Siempre, o casi, con una sonrisa.
Pero estuve también varios días en un Servicio de Salud Mental. Ya comprenderán que quienes allí nos encontrábamos, muy bien de la chaveta no estábamos. Y que, en tales condiciones, se imponen ciertas normas de disciplina por la propia seguridad. Lógico y normal. Pero me maravilló la manera humana, cortés, amistosa, con que este personal impone esas normas.
En definitiva, en las dos ocasiones que tuve que permanecer en el hospital, sentí que me trataban como si fuera mi familia. Como colofón, debo decir que, sabiendo que yo carecía de dinero, esta buena gente hizo una colecta para poder pagarme la guagua.
En estos casos, se suele recurrir al tópico “no tengo palabras para expresar… ” Pero yo sí que la tengo. Una sola, sincera y rotunda: Gracias.
Qué clase de sanidad tenemos en Canarias. Por ustedes, profesionales del Sistema Público de Salud.

*Chema Tante es editor de ‘La Casa de mi tía’ http://www.lacasademitia.es/ una revista digital de pensamiento crítico canario, comprometida hasta los tuétanos con la libertad de expresión, el derecho a la información y los derechos de los pueblos. Desde el blog somosnadie.com aprovechamos para agradecer a Chema Tante su extraordinario trabajo como editor de la Casa de mi tía, su compromiso con Canarias, con los derechos de los canarias y las canarias, con los servicios públicos (como se puede ver en este artículo). Con tres o cuatro editores de diarios digitales con la calidad y el esfuerzo de Chema Tante, en Canarias se avanzaría mucho en libertad de expresión y en derecho a la información sin autocensuras o censuras impuestas por los intereses de los poderes económicos caciquiles de siempre. ¡Gracias Chema!

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Canarias, paraíso de la desinversión social. Redesscan *


En el archipiélago Canario, en 10 años se ha dado un descenso de la inversión en el modelo social de unos 352 euros por habitante; unos 43 millones menos para Sanidad, Educación y Servicios Sociales. Esto contribuye al deterioro de las condiciones de vida de la población y en acrecentar desigualdades.

En los últimos cinco años, el presupuesto general creció en 3.000 millones y en Políticas de acción social solo aumentó en 49 millones; sólo un 0,6% del crecimiento del presupuesto global va a Servicios Sociales. De cada 100 euros que se aumentaron al presupuesto general, llegó medio euro para fortalecer el sistema público de servicios sociales. Cifra ridícula en un contexto de aumento del empobrecimiento de las mayorías por desposesión y la acumulación de la riqueza cada vez en menos personas.

En el 2020, de cada 100 euros del presupuesto canario, 5,4 son para políticas de acción social. A todas luces insuficiente para criterios de hacer justicia y equitativa esta sociedad.

En el 2020, de los 6.037 millones para Políticas sociales, el 91,5% son para Educación y Sanidad y el 8,5% para Servicios Sociales. Siendo 244 euros por persona en inversión anual para políticas de acción social en Canarias.

En el presupuesto previsto para el 2020, de doce programas en Servicios sociales, seis programas bajan su presupuesto, seis lo suben y baja el capítulo de personal.

La mitad de los programas de Servicios Sociales ha sufrido recortes, a los anteriores se suman disminuciones en atención a la drogodependencia (5,4%), planificación de los SS.SS. (2,2%), Prestaciones y otras ayudas sociales (9,2%).También bajan las partidas para la infancia y la juventud, las peor financiadas en los presupuestos; partidas específicas han sido recortadas en un 7,5% (1,6 % dirección de infancia y familia, 3,7 medidas judiciales, 2,2% fomento de la calidad de vida jóvenes)

No se ha concretado para el 2020 una ficha de financiación del catálogo de servicios que haga efectivo el cumplimiento de la Ley de servicios sociales, que tenía que estar en seis meses y aún no ha salido la propuesta.

Las líneas prioritarias son Fomento de la Inclusión que crece un 43,2% y acciones a favor de Canarias en el exterior 34,4%, y preocupa que para fortalecer unos programas se tenga que debilitar otros que también afectan a colectivos víctimas de la desigualdad.

Para la Prestación Canaria de Inserción con 40 millones en el 2018 se llegó al 3,4% de la población en situación de pobreza y exclusión social y con el aumento a 89 millones, sólo llegará en previsión al 7,5%. ¿Cómo van a sobrevivir el 93% de personas sin acceso a ese derecho básico?, más de 600.000 personas condenadas presupuestariamente a la miseria.

En cinco años(2014-2019) el capítulo 1, de personal, crece en 3 millones de euros, cifra totalmente insuficiente y del 2019 al 2020 desciende en 600.000 euros en personal. No se hace una apuesta por reforzar la contratación y la gestión directa de los programas ya que en 7 de los 13 programas existentes en la Consejería no existe partida presupuestaria para personal , lo que supone que la gestión sigue la tendencia de que se realicen a través de asociaciones, fundaciones, ongs o empresas; contribuyendo a desdibujar la responsabilidad pública y la obligación del cumplimiento de derechos por parte de la Administración.

Los programas que no cuentan con personal propio son: Coordinación y planificación de políticas para personas mayores, Prestaciones y ayudas sociales, Fomento de la Inclusión Social, Ejecución de medidas judiciales jóvenes infractores, Atención a personas con discapacidad, Promoción Igualdad de oportunidades para mujeres, Planificación y promoción de la diversidad. Se invierte más en altos cargos y en seguridad que en personal para servicios fundamentales.

El fortalecimiento de lo público pasa por contar con recursos humanos dentro de la propia consejería que sean los que diagnostiquen, planifiquen, diseñen y ejecuten desde ese ámbito las políticas en materia de Servicios Sociales. Además de personal que evalúe, controle e inspeccione aquellos programas y servicios que se han delegado a terceros. En este primer año de nuevo gobierno se ha perdido una oportunidad para que esto sea posible, manteniendo la misma línea que gobiernos anteriores en esta situación.

Los Servicios Sociales además de requerir una mayor financiación, requieren que este pilar del Estado del Bienestar no se convierta en un mercadeo ni en negocio de los derechos. Para ello hay que apostar por la gestión directa de los Servicios Sociales revirtiendo las políticas de externalización y privatización que estamos sufriendo que afectan sobre todo a sectores más precarios por la desigualdades y opresiones como son la infancia, las personas en situación de dependencia y los colectivos en exclusión social.

Es urgente reforzar la financiación de los Servicios Sociales contando con más ingresos a través de políticas fiscales progresivas, que paguen más los que más tienen, combatir el fraude fiscal de las grandes empresas, denunciar la corrupción…Recordamos que en el último informe del Foessa sobre Canarias, el 84,4% de nuestra población expresó que optaría por tener más prestaciones y servicios sociales, pagando más impuestos.

En Canarias, por tanto, estos presupuestos no garantizan, respetan ni protegen los Derechos sociales de las personas que aquí vivimos.

Exigimos una financiación estable, suficiente y adecuadamente gestionada, que realmente redistribuya la riqueza y garantice derechos a todas las personas; donde en el centro esté la sostenibilidad de la vida y no el seguir favoreciendo a los más ricos.
Koldobi Velasco Vázquez y Beatriz Guedes Martell, de la Red Canaria en Defensa del Sistema Público de Servicios Sociales (Redesscan).
*Este texto fue enviado por sus autoras para su publicación en nuestro blog.

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Domingo Valencia, memoria de la resistencia


El 18 de julio de 1936 Domingo era un muchacho de 15 años, llevaba un año militando en el Partido Comunista, “me afilié a las juventudes comunistas de La Isleta después de escuchar los discursos del diputado Eduardo Suárez”. Franco se encontraba en la isla de Gran Canaria organizando el golpe de Estado que provocaría la guerra civil, pero a Valencia y otros compañeros de su partido les llegó el rumor de que había una huelga general. En una entrevista que le hice en la cadena SER precisamente el 18 de julio de 2012, cuando se cumplían 76 años del golpe franquista, Domingo me contó que aquella mañana fue caminando desde su vivienda en Costa Ayala a Tamaraceite, y se manifestó en la misma puerta del Ayuntamiento de San Lorenzo. “Allí me encontré con el alcalde de San Lorenzo y varios concejales, y nos concentramos para manifestar nuestro apoyo a la huelga general”. Almediodía apareció el diputado del Frente Popular Eduardo Suárez que les dijo “tengan mucho cuidado”.
Cuatro días después, cuando ya estaba confirmado que había un golpe de Estado y los falangistas salían a la calle a buscar comunistas y socialistas, tres guardias civiles y un guardia jurado aparecieron en el mercado del Puerto, y detuvieron a Domingo Valencia y a Manuel Henríquez, el dueño del puesto de verduras donde trabajaba Domingo. “Nos acusaron de tener unas cajas de dinamita escondidas en un barranco”. Y los llevaron al cuartelillo del Ayuntamiento de San Lorenzo “y allí nos dieron leña, a Manuel le daban más leña que a mí, porque yo era un chiquillo y me llevaba unos guantazos”. Ahí empezó la travesía represiva que sufriría Domingo: del cuartelillo de San Lorenzo al Gobierno Militar de Las Palmas, después a Barranco Seco “allí nos dieron caldo papas, pero era de papa, solo había una papa lo demás era agua”. Y tras Barranco Seco estuvo en el campo de concentración de La Isleta y en el de Gando.
En Barranco Seco el expresidente del Cabildo de Gran Canaria durante la segunda república, Francisco García (Pancho Cabildo), enseñó a Domingo a leer y escribir. Luego llegaría el Consejo de Guerra “eramos 21, a cinco los condenaron a muerte (los 5 de San Lorenzo) y al resto diferentes penas”. Desde 1939 hasta 1945 estuvo en el Servicio Militar “dentro del cuartel yo seguía militando en el partido comunista desde la clandestinidad”. En cárceles y campos de concentración conoció a Felo Monzón, Ángel Tristán “y al grupo de intelectuales”. En su casa de Costa Ayala Domingo Valencia escondió durante dos días a Juan García ‘El Corredera’ y durante dos años a Germán Pírez. Hace unos tres años volví a entrevistar a Domingo en Las Palmas de Gran Canaria en casa de su hija. “Las piernas ya no me ayudan a caminar, porque si no yo seguiría manifestándome en la calle por los derechos de los trabajadores”. En septiembre del año pasado volvía verlo en un acto de homenaje a quienes participaron en los “sucesos de sardina”. Comisiones Obreras me invitó a presentar el acto y tuve oportunidad de decirle “Domingo, van a sacar a la momia del museo, del Valle de los Caídos, por fin”, y el sonrió con la mirada brillante de un niño chico. Hace unos meses volví a llamarlo, pero al final no pudimos quedar. Este miércoles 27 de noviembre se paró definitivamente el corazón solidario de Domingo. Me quedé con la magua de comprobar si al filo de cumplir un siglo de vida Domingo Santana Armas, Domingo Valencia, seguía siendo memoria de la resistencia.
@juanglujan

Para escuchar la entrevista a Domingo Valencia realizada el 18 de julio de 2012 en la cadena SER en el programa La Ventana de Canarias pinche aquí.

Artículo publicado también en La Provincia

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La presidenta del Colegio del Trabajo Social reivindica que “esta profesión no se queda en un despacho y promueve el acceso en igualdad al sistema público de Servicios Sociales”


El Trabajo Social es una profesión que se vive por dentro, que no se deja en un despacho, que debe promover el movimiento en red, el cuidado y autocuidado, la elaboración de políticas sociales que permitan el acceso en igualdad al sistema público de Servicios Sociales, la solidaridad y el compañerismo”, así se manifestó la presidenta del Colegio del Trabajo Social de Las Palmas, Laura Monroy, durante el Acto Institucional de la esta entidad profesional que se celebró la noche de este viernes en el Centro de Iniciativas Culturales de Canarias (CICCA) de la capital grancanaria. Durante el acto más de una veintena de trabajadores y trabajadoras sociales prometieron cumplir el código deontológico de la profesión, se rindió homenaje a dos trabajadoras sociales que se acaban de jubilar y a la promoción que cumplió 25 años de ejercicio profesional.

Laura Monroy felicitó a la promoción que cumplió cinco lustros “porque han sido 25 años remando contra la corriente de lo establecido, salvaguardando y luchando por la defensa de los Derechos y bienestar de la ciudadanía”. Monroy también reconoció a Teresa López Bordón y María Castro Arbelo, que acaban de jubilar porque “debemos darles las gracias por ser referentes, por enseñar y mostrar un Trabajo Social que permanece del lado de las personas, y lucha por y para ellas”. Durante su discurso la presidenta de la entidad profesional también dio “una calurosa bienvenida a la profesión a las personas que van a realizar la promesa al Código Deontológico, un Código que nos recuerda quiénes somos, por qué y para qué existe nuestra disciplina.”. También agradeció al personal laboral del Colegio su trabajo en la organización del acto, y felicitó también a la anterior Junta de Gobierno del Colegio y al nuevo equipo directivo.

La trabajadora social Coralia Marrero hizo de maestra de ceremonias y presentó a la humorista grancanaria Omayra Cazorla, que se ganó las carcajadas del público cuando contó algunas anécdotas de sus inicios como trabajadora social en Sevilla. Más de una veintena de trabajadores y trabajadoras sociales prometieron respetar el código deontológico del trabajo social, que los compromete a luchar por los derechos humanos y la justicia social, el expresidente del colegio profesional, David Muñoz y la exsecretaria Zoila Brito, ejercieron de padrino y madrina de la nueva promoción. El secretario del colegio hizo de notario del acto de promesa del Código Ético.
Sandra Morejón leyó el texto en nombre de las personas que cumplían de 25 años de su promoción. Sandra recordó a profesores como Nardi, Mario y Pepe Alonso, y también al conserje Juan y a la administrativa Mari Carmen. Sandra Morejón dio la bienvenida a quienes se inician en la profesión, les recomendó que viajen para que sean más tolerantes y señaló que “Después de 25 años seguimos intentando darle sentido a las cosas absurdas que hacen los seres humanos y denunciando las injusticias sociales”.

Durante el acto de homenaje a las dos trabajadoras jubiladas se realizó un recorrido por su trayectoria profesional. Teresa López Bordón empezó su trayectoria profesional en el hospital siquiátrico de Tafira alta, en la época en que los profesionales del trabajo social eran invisible porque la sociedad desconocía sus funciones. Toda su vida ha sido en el ámbito de la salud mental, su último destino fue el Hospital Doctor Negrín. Al principio parte del trabajo se centraba en localizar familiares de pacientes y realizar informes para la administración, después pudo hacer más un trabajo de atención y asistencia a los pacientes.
La otra trabajadora social jubilada es María Castro Arbelo. Con 13 años se fue a estudiar a la universidad laboral de Cáceres porque la de Las Palmas solo permitía alumnos varones, luego siguió formándose en Zaragoza gracias a una beca de formación. Regresó a Gran Canaria, comenzó a trabajar y siguió formándose, criando a sus dos hijos y comprometida con su gente de Sardina del Sur en el Ampa y en la Asociación de Vecinos. Hizo acceso a la universidad matriculándose con mayores de 25, en 1990 entró en la escuela de Trabajo social. En 1993 terminó la carrera y desarrolló la mayor parte de sus 25 años de carrera profesional en el Ayuntamiento de Santa Lucía de Tirajana.
Al finalizar el acto intervino la vicepresidenta del Colegio del Trabajo Social de Las Palmas Auxiliadora Naranjo Falcón, que agradeció a todo el personal laboral de la entidad profesional su trabajo en la organización del Acto Institucional, también dio las gracias por su presencia a la representante del Consejo General de Trabajo Social, Raquel Millán, la presidenta del Colegio del Trabajo Social de Tenerife, Candelaria Delgado, la vicedecana de T rabajo Social de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Carmen Delia Díaz y el director del centro de la UNED en Las Palmas, Juan José Rodríguez.
*Comunicado enviado por el Gabinete de Comunicación del Colegio del Trabajo Social de Las Palmas

Laura Monroy presidenta Colegio del Trabajo Social de Las Palmas

Promoción de 25 años de ejercicio profesional

Momento del compromiso de cumplir el Código Deontológico de l@s nuev@s trabajador@s sociales

Intervención de la vicepresidenta del Colegio del Trabajo Social Auxi Naranjo Falcón.

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