25 años con los Nadie (al maestro Eduardo Galeano)


https://youtu.be/CVlc2VzzLUY (Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres) Fue en Santa Lucía donde aquellas gentes trabajaban en los tomateros y dormían en las cuarterías. Hasta allí llegaron de otros pueblos de la isla para trabajar la tierra, aquellos aparceros y aparceras a los que hizo versos nuestro Pedro Lezcano. (que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte) No, no fue buena suerte. Fue que los hijos y las hijas de aquellos aparceros se dieron cuenta de que no podían dejar su futuro en manos de los terratenientes, ni de los aguatenientes, ni de los tenientes de la guardia civil. El futuro lo hacían ellos o no sería su futuro. (pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba). Por eso, porque no esperaron por la buena suerte. Porque les picó la mano izquierda. Porque se miraron a los ojos y empezaron el año fabricando su propia escoba para barrer las injusticias, las miserias y los miedos. (Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada). Sin padres ni padrinos. Sin casas y con cuarterías, se atrevieron a intentar ser dueños de su destino. Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos: Y, como dijo el cantor, lo que brilla con luz propia nadie lo puede apagar. Por eso decidieron montarse en el carro de la historia, para dejar de ser ninguneados. Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas, sino dialectos. Que no profesan religiones, sino supersticiones. Y fueron siendo. Y escucharon a los otros nadies de otros pueblos. Y los invitaron a venir respetando sus idiomas, sus músicas, sus religiones, sus culturas. Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folklore. Así nació el Encuentro. Así construyeron la Solidaridad. Así levantaron puentes con África y Latinoamérica. Así nació el Espal. Que no son seres humanos, sino recursos humanos. Que no tienen cara, sino brazos. Así vinieron a hablar de aquellos seres humanos, a ponerle cara, a cantar a los brazos de mi padre y a las manos de mi madre. Que no tienen nombre, sino número. Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. Así los llamaron por su nombre sin esperar al reconocimiento oficial o por los escribidores de la historia, siempre del lado de los vencidos. Así vinieron saharauis, así llegaron palestinos, así hablaron Comunidades de Población en Resistencia, así gritaron los mapuches, así lloraron las Madres de Mayo. Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata. Así fue el Espal, que estos 25 años cantó a la paz y señaló a las balas, que abrazó a las víctimas y denunció a los verdugos, que gritó contra los expolios y aplaudió la solidaridad, que dio la mano al indio, que recibió a los africanos. Así vivimos el Espal, desde la ternura de los pueblos.

*Este texto es el último capítulo del libro “Espal: 25 años de ternura” que presento este lunes 13 de abril en la Sala Nelson Mandela, junto al Teatro Víctor Jara de Santa Lucía. Un libro en el que cuento la historia del Encuentro de Solidaridad con África y Latinoamérica (Espal). Las frases en cursiva forman parte del relato “Los Nadie” de Eduardo Galeano. Cosas del destino, este lunes falleció a las 74 años Galeano, maestro de las palabras, que puso voz a los Nadie, que mostró el rostro de los escondidos. Lo vi personalmente en una charla que dió en el centro Insular de Cultura a principio de los noventa, y después en Chiapas en 1996 en el Encuentro Internacional por la Humanidad y contra el Neoliberalismo organizado por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Gracias maestro por “Las venas abiertas de América Latina”, por “Memorias de Fuego”, por “El libro de los abrazos”, por “Los hijos de los días”, son libros que forman parte de mi biblioteca, libros que han contribuido a la formación de mi memoria y mi conciencia, y a amar la literatura.

Acerca de juanglujan

Juan García Luján es periodista, de las islas Canarias. Ha trabajado en radio, prensa y televisión. Entiende el oficio de periodista como la posibilidad de informar, comunicar y reflexionar en alto. Todavía cree que es una profesión útil para la sociedad. Después de 20 años de oficio no confunde libertad de empresa con libertad de expresión.
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Una respuesta a 25 años con los Nadie (al maestro Eduardo Galeano)

  1. ejenenacar dijo:

    Día especialmente emotivo este lunes 13. Nos deja Eduardo Galeano y Gunther Grass, no digo más.

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