Hilillos de perdón. Paco Déniz


corrupción

La misma falta de consideración con la que el poder cataloga la corrupción, como cosas o hilillos, deberían considerar los ciudadanos las disculpas y los perdones de los jefes políticos cada vez que la gente se da cuenta de las barbaridades que cometen quienes gestionan nuestros dineros. Es decir, como cosas menores, pues ya no vale que se disculpen y aflore su lágrima de cocodrilo. Porque nadie se lo cree, porque son los jefes quienes han puesto en esos cargos intermedios a quienes saquean las instituciones y las esperanzas de millones de personas. Porque es cuestión de tiempo que se descubra que, efectivamente, toda la jerarquía está implicada en la trama de saqueo del erario público. ¿Cuántos contratos e inversiones en trabajo productivo e investigación y desarrollo se hubieran llevado a cabo sólo con el dinero de la penúltima trama Púnica? ¿Cuántas familias pudieron llevar comida a su casa y no lo hicieron porque este bandidaje político-empresarial dijo que no había presupuesto? En fin, cómo sería la cosa de distinta si pudiéramos ofrecer a la juventud un futuro cierto de socialización laboral para que se garantizaran una vida algo digna. Solo algo digna. Pero se lo han despalillado todo, de forma sistemática, con premeditación y alevosía. Una trama criminal en toda regla, amparada en el seno de las elites económicas y políticas que han convertido al sistema en un mecanismo fácil para enriquecerse algunos de su condición. Porque, aunque los jueces necesiten su tiempo o su era, el pueblo los ha juzgado, y no tienen perdón de Dios.
Y ahora nos vienen con disculpas. ¡Tírate al suelo y di que te dio un dolor! No debemos perdonarlos, solo se acepta la dimisión de sus responsables políticos, la investigación policial, el encarcelamiento y la devolución del dinero. Por eso, porque la corrupción está en el centro del Estado. Hay que convocar elecciones anticipadas e ilegalizar al PP y al PSOE ¿Por qué no, si practican un terrorismo económico puro y duro? ¿La ley de partidos es solo para los vascos? Pues no debería, ilegalización y lapidación parcial y simbólica de estos bandidos es lo que la gente pide, por si alguien del justo, ecuánime y eficiente Tribunal Superior de Justicia tuviera a bien considerarlo en alguna de sus comensales deliberaciones. Para que luego digan que la corrupción campea en Marruecos y Venezuela.

*Paco Déniz es profesor de Sociología en la Universidad de La Laguna. Este artículo lo remitió su autor a nuestro blog para su publicación.

Anuncios

Acerca de juanglujan

Juan García Luján es periodista, de las islas Canarias. Ha trabajado en radio, prensa y televisión. Entiende el oficio de periodista como la posibilidad de informar, comunicar y reflexionar en alto. Todavía cree que es una profesión útil para la sociedad. Después de 20 años de oficio no confunde libertad de empresa con libertad de expresión.
Esta entrada fue publicada en chanchullos, corrupción, otros autores, Paco Déniz. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Hilillos de perdón. Paco Déniz

  1. Pingback: Amnesia | Demasiadas palabras

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s