Su verdad literaria. Yaiza Afonso Higuera


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Podemos hallar su inicio en la sintomatología clásica del querer; sensibilidad apresurada ante palabras amorosas, deseo descontrolado, ingravidez permanente… Gabriel fue concebido gracias a que Luisa –su madre- se enamoró de un telegrafista frente a las numerosas oposiciones paternas, siendo imaginado en medio del apogeo de la fertilidad que supone tener 9 hermanos. Pero la vida de un escritor que nace escritor tiene muchos comienzos de cuento; lo inevitable del olor de las almendras amargas, la muerte temprana del guapo Santiago Nasar, las imágenes oníricas del coronel Aureliano Buendía frente al pelotón de fusilamiento… Se reconoce Gabriel en todos sus personajes, en todas las frases con las que empiezan sus novelas. Su historia enroscada en letras la recompuso, ya de viejo, en sus propias memorias, mostrando desde la ficción su verdad. -“Mi madre me pidió que la acompañara a vender su casa”-, la única casa pensó, la casa de Acarataca, la de Tranquilina y el coronel, la de su abuelo el contador de guerras y la de su abuela la navegadora de nubes cotidianas. La mediación entre lo concreto y lo abstracto que inspiró el realismo mágico de sus escritos. Nunca se fue de aquel espacio de cuentos, regresó a las bananeras caribeñas en medio de la ciudad de Bogotá, a los ritmos de cumbias en la periferia latina de París, al bochorno cristalino de Cartagena de Indias desde el frío de los altos andinos… Gabriel García Márquez retornó a las claves de su mundo perdido el día que oyó hablar del hombre escarabajo, el día en el que vio posible transformar a sus personajes en insectos con un solo chasquido. Aquella mañana temprana inició el armamento de su propia carpintería, agrupó las escuadras metálicas para ensamblar los argumentos, los tornillos de acero con los que sellar capítulos, el pequeño alicate para despuntar las palabras malsonantes, la fina lija de papel para pulir las cubiertas… Tras la resaca de Kafka escribió su primer cuento, una verdad literaria que hoy vive a pesar de la noticia de su muerte.

*Yaiza Afonso Higuera. Este artículo fue remitido por su autora a nuestro blog para su publicación.

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Acerca de juanglujan

Juan García Luján es periodista, de las islas Canarias. Ha trabajado en radio, prensa y televisión. Entiende el oficio de periodista como la posibilidad de informar, comunicar y reflexionar en alto. Todavía cree que es una profesión útil para la sociedad. Después de 20 años de oficio no confunde libertad de empresa con libertad de expresión.
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