Nuestros hermanos Mandela. Pino Jiménez García


saharauis heridos

Asistimos estos días a innumerables muestras de condolencias por el fallecimiento de Nelson Mandela.
Todos coinciden en valorar la integridad del líder sudafricano, que le llevo a pasar 27 años de reclusión carcelaria por defender el derecho fundamental básico de igualdad de todas las personas, independientemente del color de su piel, credo o religión. Mientras, el “mundo blanco civilizado” miraba para otro lado, aludiendo razones de prudencia y de “falsa legalidad” ¡Qué fácil encuentran excusas los corazones tibios!
Nadie cuestiona la aportación decisiva que tuvo Mandela en la pacificación de un territorio que se había convertido en una auténtica bomba de relojería. No sólo Sudáfrica, el mundo entero llora su muerte, pero, sobre todo, agradece su testimonio de vida entregada a la causa de la Libertad.
Por suerte para el género humano, el ejemplo de Mandela no es un caso aislado e irrepetible. Hoy en día, muy cerca de nuestras costas canarias, con el grito de LIBERTAD que les quebranta la garganta, cientos de jóvenes saharauis están siendo sometidos a todo tipo de torturas y privación de libertad por la defensa de lo que consideran un derecho básico irrenunciable: la libertad de un pueblo que se revela contra el invasor, y quiere decidir libremente su futuro.
Son voces silenciadas, como en su día la de Mandela, por los poderes de este mundo. Son vidas rotas, vidas entregadas en una muestra de coherencia tal que no puede dejarnos indiferentes.
No esperemos a que sea el tiempo, al igual que en el caso Mandela, el que dé la razón a esta lucha. Una lucha de más de 30 años. No seamos cómplices de las torturas y muertes que cometen los que tienen el poder, pero no la razón.
Actuemos para que los ciudadanos del futuro miren la historia y no se pregunten, indignados y sorprendidos, dónde estaban los “buenos” que permitieron, con su silencio, tanta masacre. Colaboremos con todas nuestras fuerzas a evitarla.
La lucha del pueblo saharaui no cesará así cueste la última gota de sangre de su gente. Es un ejemplo admirable la integridad y el sacrificio de estos jóvenes, nuestros hermanos Mandela, en favor de la libertad.
¡¡SÁHARA VENCERÁ!!

*Pino Jiménez García. Este artículo fue remitido por su autora a nuestro blog para su publicación.

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Acerca de juanglujan

Juan García Luján es periodista, de las islas Canarias. Ha trabajado en radio, prensa y televisión. Entiende el oficio de periodista como la posibilidad de informar, comunicar y reflexionar en alto. Todavía cree que es una profesión útil para la sociedad. Después de 20 años de oficio no confunde libertad de empresa con libertad de expresión.
Esta entrada fue publicada en África, derechos humanos, historia, Internacional, justicia, otros autores, política. Guarda el enlace permanente.

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