La condena a Rios Montt


Catarina Guatemala

Hay condenas que son un alivio. Hoy pienso en Catarina, la niña de la foto que ven aquí arriba. La chiquilla que en 1996 vi correr por la sierra guatemalteca ajena a las heridas de sus padres, que sobrevivieron a las matanzas de población indígena que de forma sistemática realizaron los gobierno de Guatemala y ordenaron personajes como el militar Rios Montt. Los padres de Catarina fueron niños como ella, pero niños que no podían reir ni llorar muy alto porque si había milicos cerca podrían matarlos. Cuando estuvimos en su casa de la sierra, durmiendo junto a ellos en el suelo, nos contaron como tapaban la boca a los niños cuando oían acercarse a los milicos, algún niño casi muere asfixiado por su propio padre y a veces hubo que matar a los gallos para evitar que piaran y se acercara una metralleta.

También pienso en Baltazar Solano único superviviente de una matanza de centenares de personas en su población, Baltazar cerró los ojos y se puso debajo de dos cuerpos muertos para que creyeran que era un muerto más. Y pienso en Jacinto, en Elías y de los mayas sin tierra que ocupaban plantaciones de terratenientes jugandose sus vidas. Pienso en Rosalina Tuyuc, portavoz de la Asociación de Viudas Conavigua (el mundo sólo conoce a la Nobel Rigoberta Menchú, pero hay muchas Rigobertas y Rosalinas). También en los jóvenes de la organización H.I.J.O.S. que siguen buscando los restos de los torturados y asesinados cuerpos de sus padres…, pienso en la gente de Morazán, de Santa Cruz del Quiché, en el basurero de ciudad de Guatemala donde viven más de 100 familias…

En los testimonios que escuché en el año 2002 cuando fuimos junto a Rafael Marrero y Chiqui García a Guatemala a realizar un reportaje para los servicios informativos de la Televisión Canaria. El documental “Guatemala: la paz incierta” que fue premiado en el festival Mediafest del cabildo de Gran Canaria. Pienso en la gente de las Comunidades de Población en Resistencia de Guatemala que en 1996, cuando no se había firmado la paz, nos recibió en sus casas (servidor se quedó en casa de la niña Catarina) a los miembros de la Asociación Siembra. Pienso en todos ellos y en el alivio que sentirán por l a condena a Ríos Montt.

Guatemala es un país de colores, de volcanes, de lenguas, de religiones…Guatemala es un país de países. Pero el imperio sólo veía Guatemala como una finca de su cuarto trastero, como una gran plantación de bananas y de millo. El imperio gringo tenía a su servicio a los herederos de la veintena de familias que desde la conquista española controlan las tierras de Guatemala, los descendientes de aquellos conquistadores que querían tener como esclavos a las poblaciones mayas, que querían jugar el mismo papel de siempre, desde que Colon descubrió lo que ya estaba descubierto. La jueza escribe en la sentencia que “a las embarazadas les sacaban los hijos del vientre porque era mala semilla que había que matar”. Las pruebas forenses demostraron las masacres, cuerpo con tiro en la nuca que eran enterrados en fosas comunes. El discurso de los militares era: “los guerrilleros son peces que se mueven entre el agua de la población”, por eso mataban a todos. Entre 1960 y 1996 los informes de la ONU hablan de más de 200.000 muertes en Guatemala.

Para que todo ese negocio funcionara fue fundamental el papel del militar José Efrain Rios Montt que llegó a la presidencia de Guatemala tras un golpe de Estado apoyado por Estados Unidos, que desde el poder político y el militar dirigió muchas de las matanzas que se dieron en la década de los ochenta y que acaban de ser calificadas de genocidio por un tribunal de Guatemala. La derecha del país volvió a cerrar filas con el genocida y sacar discursos de “no abrir heridas” de “venganzas de la izquierdas” y del argumentario habitual que usan en todos los países cuando quieren proteger a los criminales de sus filas (en eso se parecen a los estalinistas de hoy,todo hay que decirlo). Pero a pesar de todas las presiones, nuevamente desde Latinoamérica vuelven a dar una lección de democracia, de justicia histórica, de condena a un genocida. Una lección que, por ejemplo, sigue sin aprender España respecto al franquismo y sus descendientes que siguen sin condenarlo. Por eso decía al principio que hay condenas que son un alivio, y espero que Catarina, Baltazar, Rosalina, Elías…a partir de hoy se puedan sentir algo más aliviados después de tantas décadas de sufrimiento.

En Guatemala con chiquillos de la CPR

*La foto de la niña Catarina fue hecha por Sara Fresno. La foto de los niños de las CPR con un servidor fue realizada por Chiqui García.

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Acerca de juanglujan

Juan García Luján es periodista, de las islas Canarias. Ha trabajado en radio, prensa y televisión. Entiende el oficio de periodista como la posibilidad de informar, comunicar y reflexionar en alto. Todavía cree que es una profesión útil para la sociedad. Después de 20 años de oficio no confunde libertad de empresa con libertad de expresión.
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Una respuesta a La condena a Rios Montt

  1. Expedito H. Suárez Suárez dijo:

    Es muy duro el artículo, da vergüenza pertenecer a la especie humana con tanta miseria y tanto sufrimiento consentido por nosotros con nuestro silencio, la justicia cuando es tan lenta y tarda tanto tiempo en actuar ¿es justicia?….

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