Ocho muertes que se deben investigar


el roto naufragio

Imagine usted que un grupo de turistas alemanes y suecos van en una guagua desde el aeropuerto en dirección al sur de la isla a las 2 de la madrugada. Imagine que la guagua pisa una línea continua. Imagine que la guardia civil es avisada de que una guagua con 25 extranjeros acaba de cometer una infracción administrativa, y acude en dirección a la guagua para pararla y sancionar a quienes van el ella, sobre todo a su chófer.

Pero la furgoneta de la guardia civil no es una furgoneta, sino un gigantesco camión mucho más alto que la microguagua de 25 plazas. Y en cambio se estampa contra la guagua. Siete europeos muertos. Sólo se recupera un cadáver por el momento, el resto sale disparado y no pueden ser identificados ni localizados. La guardia civil lleva a los supervivientes a una cárcel que llaman Centro para Turistas, se inicia un proceso de expulsión a Alemania y Suecia de los supervivientes mientras se investiga quién era el chófer de la guagua.

Hasta ahora, todo muy normal, ¿no? Unos señores que pisaron una línea continua (falta administrativa), detenidos y expulsados a su país. Sí, todo muy normal. No me diga que exagero. Que eso es imposible que ocurra. Está pasando en su país. Le voy a dar más datos. Aunque le reconozco que he manipulado sólo dos. No eran alemanes ni suecos, eran africanos. No iban en una microguagua. Era una barquilla más frágil aún. Pero la diferencia entre el camión gigante y la microguagua sería la misma. Y no fue una línea continua (que en un cambio de carril brusco en la autovía puede ocasionar problemas contra la seguridad de otros), la sanción se debe a que iban a entrar en Canarias sin la documentación necesaria. Pero con eso no ponían en peligro más que su propia vida.

Ocurrió en la costa de Lanzarote la madrugada del pasado 13 de diciembre. La barquilla había salido unos días antes de Sidi Ifni en la costa marroquí. En Teguise, a las 15 horas del 12 de diciembre la guardia civil ya había recibido un aviso de que una barquilla se dirigía hacia la costa canaria. Hubo tiempo suficiente para avisar a Salvamento Marítimo que dispone de embarcaciones más adecuadas para un rescate que la patrullera de la guardia civil. Tiempo suficiente para comprobar que se disponía de zodiac en condiciones técnicas. El cabo de la patrullera de Teguise había sido sancionado por haber protagonizado otro accidente en Río Palma en Tenerife, en 2008, la sanción consistió en trasladarlo a Fuerteventura. El pasado 17 de diciembre el periodista Nicolás Castellano lo contaba todos estos detalles en la cadena SER, también contaba que no se cumplió el protocolo de salvamento y que había menos personal disponible que el habitual.

Este lunes pudimos escuchar por primera vez los testimonios de los supervivientes. En el informativo hora 14 Canarias de la cadena SER Txema Santana entrevistaba a la jueza Victoria Rosell que contó la situación de la investigación judicial y habla de las condiciones en las que están los inmigrantes ingresados en el Centro de Internamiento de Barranco Seco (en realidad una cárcel sin servicios sociales desde hace varios años, como viene a reconocer la magistrada Rosell ante la pasividad de fiscalía o del Diputado del común de Canarias que deberían velar por el cumplimiento de la ley y el respeto a los derechos humanos).

Ayer martes también contaban en la SER que la Defensora del Pueblo ha pedido a la guardia civil una investigación del siniestro ocurrido en la costa conejera. Lo hace después de un escrito de la Coordinadora de Barrios. También el colegio de abogados de Las Palmas se ha puesto a disposición de las víctimas del siniestro. Sí, porque son víctimas. Aunque estén privados de su libertad como si fuesen criminales. Porque en lugar de asistencia sicológica por la pérdida de familiares directos o amigos en medio del mar de madrugada, lo que hizo el Estado fue encerrarlos e interrogarlos, además de imputar a uno de ellos el delito de “violación de los derechos de trabajadores extranjeros”, como si esa violación no se cometiera todos los días en la hostelería o en las fincas de los subvencionados exportadores agrícolas canarios.

Lo ocurrido en la costa de Lanzarote se debe investigar. Para saber si esas muertes se pudieron evitar. Para saber si el Estado cumplió los protocolos de seguridad. Para saber cuál de las diferentes versiones que se han dado de los hechos es cierta. Para investigarlo es necesario que no se expulse a los testigos directos de la tragedia. Que se investigue aunque no sean europeos, aunque no viajaran en una guagua en dirección al sur de la isla.

Acerca de juanglujan

Juan García Luján es periodista, de las islas Canarias. Ha trabajado en radio, prensa y televisión. Entiende el oficio de periodista como la posibilidad de informar, comunicar y reflexionar en alto. Todavía cree que es una profesión útil para la sociedad. Después de 25 años de oficio no confunde libertad de empresa con libertad de expresión.
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