Lucy in the Sky with Diamonds


La señora Vodden recibió un gran ramo de flores en su casa de Surbiton, en Surrey, en el sur de Inglaterra. Llevaba 13 años casada y le sorprendió que un hombre le mandara flores. Las plantas simbolizaban la vida y la ayudaban a afrontar cada amanecer desde que le habían diagnosticado una enfermedad incurable. Miró el pequeño sobre que acompañaba al ramo que le remitían desde Francia y reconoció el nombre al momento: Julian Lennon.

A su mente llegó la imagen de aquel niño inquieto con el que compartía los recreos en el parvulario de Weybridge. Uno de aquellos días en la escuela el pequeño Julian miró atentamente a Lucy y comenzó a pintar su rostro en un papel. Alrededor de la cara de la chiquilla dibujó luminosas estrellas. En casa, el padre le preguntó a Julian quién había hecho aquel dibujo. Lo pinté yo, es Lucy en el cielo con diamantes. John cogió la guitarra mientras miraba la pequeña obra de arte de su hijo y comenzó a tocar unos acordes…

Imagínate a ti mismo en un bote, sobre un río, con árboles de mandarina y cielos de mermelada./Alguien te llama, respondes muy lentamente, es una chica con ojos de caleidoscopio. John le explicó a su hijo que esa chica era Lucy O’donell, su compañera de clase. El niño sonrió y miró orgulloso su dibujo mientras su padre seguía tatareando: Flores de celofán amarillo y verde/ amontonándose sobre tu cabeza. Buscas a la chica con el sol en los ojos y se ha ido.

La melodía era pegadiza. El dibujo de Julian se transformó en canción con un estribillo que inventó el pequeño: Lucy en el cielo con diamantes, Lucy in the sky with diamonds. Se publicó la canción y los malpensados que desconocían a Julian y a Lucy escribieron que la canción era una homenaje al L.S.D., una droga que desconocían en aquel parvulario. Quizá ese estribillo también le vino a la cabeza a la señora Vodden cuando vio el nombre del remitente del gran ramo de flores. Julian Lennon se acordaba de ella. Sabía de su enfermedad y quería ayudarla. No eran las “Flores de celofán amarillo y verde, amontonándose sobre tu cabeza” de la canción. Eran flores que un señor de su edad, 46 años, le mandaba a su casa. “Buscas a la chica con el sol en los ojos y se ha ido…” La señora Vodden sonrío y apareció la niña que jugaba con Julian en el parvulario.

¿Dónde estará aquel dibujo? ¿Lo perdió Cinthia, la madre de Julian, en alguna mudanza? Quizá esa fue la última pregunta que se hizo Lucy el martes pasado antes de cerrar sus ojos de caleidoscopio para siempre víctima de la dolorosa enfermedad. No sabemos donde está aquel dibujo, pero podemos volver al Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band de Los Beatles para escuchar la canción que nos dice que la niña sigue en el mismo sitio que hace cuarenta años: Lucy in the Sky with Diamonds

*Este artículo lo escribí y publiqué el 27 de septiembre de 2009, la semana que se murió Lucy, la protagonista de la canción de Lennon.

Acerca de juanglujan

Juan García Luján es periodista, de las islas Canarias. Ha trabajado en radio, prensa y televisión. Entiende el oficio de periodista como la posibilidad de informar, comunicar y reflexionar en alto. Todavía cree que es una profesión útil para la sociedad. Después de 25 años de oficio no confunde libertad de empresa con libertad de expresión.
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Una respuesta a Lucy in the Sky with Diamonds

  1. Fernando dijo:

    Gracias Juan por permitirnos (re)leer esta fantástica historia tan bien contada.

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