El desahucio de Araceli y Felisa


Seis de julio. La fecha está grabada en la mente de Araceli. Sabe que a las 10 de la mañana de hoy representantes del Estado vienen a su casa. No serán trabajadores sociales para comprobar que ella carece ingresos económicos ni ayudas públicas a pesar de que es una persona que no puede trabajar porque tiene un discapacidad del 69% tras un accidente, y que su madre con 79 años y alzheimer apenas tiene una pensión de 349 euros, después de haber estado trabajando 30 años en Venezuela. No, no vienen para informarse de sus desgracias, sino para desgraciarla más aún todavía. Esta mañana vendrán agentes judiciales y la policía para echar a Araceli de su casa. El constructor las denunció por retrasos en el pago y la llamada justicia dictó orden de desahucio.

La historia de Araceli Ramos es una más de las de miles de desahucios que se han producido en los últimos años. Ni las Cortes Generales ni los parlamentos autonómicos han promovido algún cambio legislativo para que se tenga en cuenta las condiciones económicas de las personas que no pueden afrontar los compromisos de pagos que habían adquirido.En El Correíllo de CANARIAS AHORA RADIO nos contaba hace unos días la abogada Isabel Saavedra, que desde el movimiento 15 M se ofreció a asesorar a Araceli, que hoy día la ley es rotunda: si no pagas el recibo de la hipoteca te vas a la calle, aunque el dueño de la casa sea un banco o un constructor que sigue con beneficios y tú no tengas ningún ingreso económico y has podido justificar que mientras lo tuviste cumpliste con tus obligaciones. Aquí no aparece ningún estado a rescatarte, aquí no hay avales públicos para que no pierdas tu casa, no eres un banco ni una caja de ahorro, por tanto no eres la sangre del sistema, así de rotundo, a la calle.

¿Cómo se llegó al desahucio? Araceli estuvo cumpliendo con sus obligaciones mientras tuvo ingresos suficientes. Por su discapacidad recibía una paga que destinaba casi íntegramente a pagar la mensualidad al constructor al que le compró la humilde vivienda en el barrio de la Paterna. Pero de repente dejó de recibir la paga. Acude a las instituciones y pregunta. Le dicen que había estado tres meses fuera de España y había perdido el derecho a la pensión. Dice Araceli que ella no ha salido de España, que ni si quiera tiene pasaporte en vigor desde el año 1988, cuando la eximieron de la exigencia de visado por ser hija de canarios y madre de isleños. Araceli reclamó su paga, pensó que la administración se daría cuenta de su error y volverían a restaurarle sus derechos.

Pero la burocracia no se equivoca. La ley cambió, y Araceli necesita pasaporte y, como dejó de aparecer en el censo tres meses, perdió la paga. Así que a empezar desde el principio y este año y pico sin pensión no se recupera. Pero no le vaya usted con ese cuento al constructor, Araceli debe más de diez mensualidades, estamos hablando de 4000 euros, y como no las entregó antes del juicio el pasado 13 de junio la sentencia fue rotunda: orden de desahucio el 6 de julio. Hoy van a por Araceli Ramos y su madre. En la calle Manuel de Falla número 122 de La Paterna los agentes judiciales y la policía se encontrarán con Araceli, con su madre Felisa, y con decenas o cientos de simpatizantes del movimiento 15M, el único apoyo colectivo que han tenido en el último mes.

Tras la sentencia del desahucio los servicios sociales del ayuntamiento le ofrecieron a Araceli y a su madre una habitación en una pensión del puerto. Dicen que sería una salida provisional mientras buscan plaza en una residencia para cada una de ellas. Pero Araceli no quiere separarse de su madre, a la que lleva cuidando los últimos 17 años. Aquí parece que quien único no cumple la ley es Araceli. Falso. El gobierno canario no ha cumplido con ella la Ley de Dependencia. El ayuntamiento no ha cumplido las leyes de servicios sociales. La madre de Araceli lleva dos décadas pidiendo una vivienda social. Cuando José Manuel Soria era alcalde se reunió con ella, Felisa le regaló un cuadro que había pintado al entonces alcalde capitalino. Cuenta Araceli que su madre le dijo la semana pasada: “Si ves a Soria dile que me devuelva el cuadro, que no cumplió conmigo, que me dijo que me iban a dar una casa. Que me devuelva el cuadro, así puedo venderlo porque habrá aumentado de valor. Lo que no ha subido de valor es su palabra, que yo la tiro a la basura”.

El cabildo dice que el caso de Araceli no es competencia suya. El Diputado del Común no ha reaccionado a pesar de la visita que le hicieron hace 15 días (el hombre estaría echándose algún canapé) y de que su caso se ha publicado en varios medios de comunicación. Primeras palabras del presidente Paulino Rivero ayer tarde nada más ser reelegido presidente del gobierno: “Mi prioridad serán las personas”. Será que Araceli y Felisa son extraterrestres.

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Acerca de juanglujan

Juan García Luján es periodista, de las islas Canarias. Ha trabajado en radio, prensa y televisión. Entiende el oficio de periodista como la posibilidad de informar, comunicar y reflexionar en alto. Todavía cree que es una profesión útil para la sociedad. Después de 20 años de oficio no confunde libertad de empresa con libertad de expresión.
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Una respuesta a El desahucio de Araceli y Felisa

  1. Andrea dijo:

    precioso..

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