Ahora toca Marruecos


Soy marroquí y saldré el 20 de febrero por una constitución popular y democrática, soy marroquí y saldré el 20 para que sean juzgados los ladrones que han destrozado el país, soy marroquí y saldré el 20 de febrero por un Marruecos mejor y sin hogra (humillación del poder al ciudadano), soy marroquí y saldré el 20 de febrero para que los enfermos puedan acceder a los hospitales y obtengan cuidados médicos sin que sea necesario tener enchufe”…Y así hasta 15 jóvenes marroquíes diferentes y una mujer mayos miran a la cámara y cuentan por qué saldrán a manifestarse el próximo domingo 20 de febrero. De fondo suena el piano mientras los jóvenes cuentan qué Marruecos quieren mañana.

Me imagino que los militares y la policía de Mohamed VI ya está buscando a esos valientes que saben que se juegan la libertad y la vida por desafiar a un régimen que no aplasta lo primero y no garantiza lo segundo. Al rey de Marruecos se atribuye una de las fortunas más grandes del mundo, se calcula que se acerca a los 3 billones de euros. Los acuerdos entre la Unión Europea y Marruecos contribuyen cada año al aumento de esos beneficios porque las principales empresas exportadoras del país son propiedad de la familia real. Los documentos de wikileaks nos contaban que la corrupción formaba parte de las formas de actuar de la corte alauí, que cualquier empresa que quiera invertir en Marruecos tiene que dejar una comisión a los subalternos de la Corte.

Los jóvenes de Marruecos saben lo que está pasando en Túnez, en Egipto, en Libia…Saben que a veces sólo cambian los nombres: Ben Ali, Hosni Mubarak, Muamar el Gadafi, Mohamed VI. Todos tienen en común las buenas relaciones con Europa y Estados Unidos, todos tienen (o tenían) un sistema político con algunos maquillajes democráticos, todos se han presentado ante Occidente como intermediarios de las empresas foráneas y guardianes de las mezquitas. Todos han garantizado la “estabilidad” necesaria para garantizar la exportación a Europa o Estados Unidos de el petróleo, el gas, los fosfatos, los tomates…, las cárceles suficientes para controlar a los pobres, las policías necesarias para frenar las revueltas.

Pero los jóvenes marroquíes, tunecinos, egipcios…están comprobando que se puede cumplir el viejo proverbio africano “cuando el rebaño se une se muere de hambre el léon”. Ahora toca unirse sabiendo que la furia del léon es muy peligrosa. Además del video también en facebook han creado un grupo donde piden que se deroque la actual constitución de Marruecos. Hasta ahora las rebeliones acababan siempre con los revoltosos en la cárcel o bajo tierra. Los leones pactaban con sus socios occidentales el final feliz. Recordemos el vergonzante final de la acampada de la dignidad en el Aaiún, los gobiernos de España y Europa mirando para otro lado, los periodistas expulsados o sin permiso para entrar, las ongs de derechos humanos con visitas dirigidas por la policía. Todavía no sabemos cuántos muertos hubo. Todo eso lo vimos y lo aceptamos. Bueno, unos más que otros.

Me pregunto si dentro de unas semanas veremos en Rabat a José Bono y los diputados del PSOE, PP y CiU que hace unos días fueron a hacer reverencias a Teodoro Obiang, a defender los intereses de las empresas españolas que engordan las cuentas corrientes en Europa del sátrapa guineano. Me pregunto si Bono entrará en la corte de Mohamed VI a decirle “Nos unen más cosas que las que nos separan”. Me pregunto si después del 20 de febrero estarán antes los negocios de las empresas españolas que los derechos humanos. Me pregunto si podremos contar los muertos en el caso de que el gobierno de Marruecos responda con su estilo habitual o si también la culpa será del Polisario y de Argelia. Argelia, también en Argelia los jóvenes se están organizando y saliendo a la calle. También allí el rebaño empieza a descubrir la debilidad del león. Qué curioso, Marruecos y Argelia tantos años de rivalidad a cuenta del Sáhara y, a la hora de la verdad, los rebaños se darán cuenta que lo único que diferencia a sus leones es el sonido de su rugido. Como las películas de la Metro Goldwyn Mayer, siempre el mismo león aunque después nos cambien la película.

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Acerca de juanglujan

Juan García Luján es periodista, de las islas Canarias. Ha trabajado en radio, prensa y televisión. Entiende el oficio de periodista como la posibilidad de informar, comunicar y reflexionar en alto. Todavía cree que es una profesión útil para la sociedad. Después de 20 años de oficio no confunde libertad de empresa con libertad de expresión.
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