Pensiones y jubilados de oro


El presidente Rodríguez Zapatero tuvo una reunión secreta el pasado domingo con los secretarios generales de UGT y CCOO. El mismo día que los periódicos contaban las manifestaciones del sábado contra plan del gobierno de aumentar la edad de jubilación, Zapatero, Toxo y Méndez intentaban buscar un acuerdo en el palacio de la Moncloa. El teatro de la democracia es así: se pacta un encuentro secreto que luego se filtra a los medios. De esta forma ZP puede vender a los suyos que los dirigentes sindicales son unos morrúos, que él intentan llegar a acuerdos pensando en los intereses generales pero estos sindicalistas no entienden la importancia de defender nuestra deuda de los ataques de los piratas económicos.

Que los pensionistas españoles cobran una mierda, eso lo sabe Zapatero y todos los que han vivido en el Palacio de La Moncloa. Aunque ahora los dirigentes de los principales partidos políticos y los representantes de los poderes económicos que quieren aumentar la edad de jubilación. Pero cuando les ha tocado prepararse su futuro han dejado de lado la crispación y han pactado leyes para quedarse como jubilados ricos a costa del Estado. Un dato objetivo: en los presupuestos generales del próximo año hay una partida de 3,34 millones de euros para las “indemnizaciones” de exministros, exsecretarios de Estado, exmagistrados del Tribunal Constitucional y los miembros del Tribunal de Cuentas que se jubilan y los miembros del Consejo de Estado.

Los principales predicadores de la necesidad de aumentar la edad de jubilación y de afrontar reformas económicas “valientes” (osea, que machaquen a los pobres y dejen tranquilos a los ricos) son los expresidentes del gobierno. José María Aznar y Felipe González se dedican a dar conferencias (por las que cobran entre 50.000 y 100.000 euros o más) para predicar la “cultura del esfuerzo”. A ellos les importa un pito la congelación de las pensiones porque tienen su vida resuelta, sus partidos se encargaron de legislar para dejarlos como jubilados de oro. Los expresidentes del gobierno español tienen un sueldo permanente de 80.000 euros para sus “gastos”. Este sueldo es compatible con los beneficios de 620.372 que obtuvo la empresa Famaztella (familia Aznar y Botella ) en 2009. Este señor que presume de haber creado tantos empleos durante su presidencia del gobierno, montó la empresa el año que salió de la Moncloa que ya acumula un patrimonio de 1,6 millones de euros y que sólo gasta 10.537 euros en gastos de personal. La mayor parte de los activos financieros de la empresa del patriota Aznar están en dólares.

Otro predicador contra el déficit público es Felipe González. El expresidente del gobierno acaba de fichar por Gas Natural. González cobrará 126.500 euros brutos, esta remuneración será compatible con los 80.000 euros de la oficina de expresidentes del gobierno y con sus conferencias por 50.000 euros. También González habla de la “cultura del esfuerzo”, y hace unos meses mostró su apoyo al aumento de la edad de jubilación. Felipe tiene 68 años, es normal que con esas condiciones económicas privilegiadas no quiera jubilarse.

Otro defensor del aumento de la edad de jubilación es Emilio Botín. A sus 76 años el hombre cree que todos los viejos viven como él y trabajan como él. Sólo en una semana el presidente del Banco de Santander ganó un millón y medio de euros en una operación de compraventa de acciones de su banco. Está claro que no tiene que mendigar ayudas de la ley de Dependencia. Por eso tiene ese discurso maravilloso de la “cultura del esfuerzo”.

Me repugnan estos aristócratas que después de recibir tanto dinero del Estado como expresidentes o como banqueros muestran su preocupación por el déficit público. Desde sus privilegiadas vidas tienen la caradura de escupir siempre para abajo. Señalan a las pensiones o las políticas de ayudas a los desempleados como los grandes gastos del Estado. Se alarman por el aumento del número de pensionistas mientras defienden las privatizaciones y fusiones de las cajas de ahorro que provocarán miles de despidos y prejubilaciones que se pagarán con dinero público.

Son los viejos discursos de la derecha más rancia que ahora repiten muchos socialiberales. Hay gastos que no generan déficit públicos, por ejemplo los de las guerras. Con la congelación de las pensiones aprobada por Zapatero se ahorra el Estado 1500 millones, la misma cantidad que se gasta en 3 años en estúpida y violenta invasión de Afganistán. Los compromisos de los guerreros de la OTAN sí dan beneficios a los bancos, por eso no ocasionan déficit público, aunque se hacen con dinero de todos.

Cuando banqueros o expresidentes de gobiernos defienden aumentar la edad de jubilación con el argumento de que el sistema no se sostiene debido al envejecimiento de la población, cada vez menos jóvenes en el mercado laboral y más viejos cobrando pensiones, están ignorando otros datos económicos importantes. El profesor Vicen Navarro, presidente del Observatorio Social de España, lo cuenta de forma muy clara en un artículo publicado en su blog. Dice el profesor Navarro que lo importante es el porcentaje de cotizantes: “en los sistemas de reparto, la relación importante no es el número de jóvenes por cada anciano, sino el número de cotizantes y tamaño de cada cotización por pensionista. El número de cotizantes depende del porcentaje de la población que trabaja y cotiza a la Seguridad Social, un porcentaje que en España es todavía hoy muy bajo, sólo un 52%, cuando el promedio en los países nórdicos de tradición socialdemócrata (que tienen los sistemas de protección social más avanzados) alcanza unos porcentajes mucho mayores, de 72%. Y ello como consecuencia del elevado porcentaje de la mujer adulta que trabaja en el mercado laboral. En España, nos queda mucho por hacer para facilitar la integración de la mujer en el mercado de trabajo y con ello aumentar el porcentaje de adultos que trabajan, pagan impuestos, crean riqueza y contribuyen a la Seguridad Social.”

Me parece estupendo que haya gente que considera que la crisis económica provocada por los ganadores de siempre la paguen los perdedores de siempre. Me parece fantástico que los gobernantes acepten las órdenes de los especuladores. Incluso me parece formidable que en la última encuesta del CIS los ciudadanos españoles digan que saben que los banqueros mandan más que los políticos y que acudamos cada día a trabajar o a las colas del paro como si no pasara nada. Pero para situarnos sería bueno que cada vez que un gurú político o banquero ( y perdón por la redundancia) hable de aumentar la edad de jubilación o de recortar los gastos sociales porque si no la economía del Estado quebrará, que nos aclare previamente cuánto cobra y quiénes le pagamos.

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Acerca de juanglujan

Juan García Luján es periodista, de las islas Canarias. Ha trabajado en radio, prensa y televisión. Entiende el oficio de periodista como la posibilidad de informar, comunicar y reflexionar en alto. Todavía cree que es una profesión útil para la sociedad. Después de 20 años de oficio no confunde libertad de empresa con libertad de expresión.
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