Lecciones de la huelga


En Canarias sigue habiendo clase trabajadora. Hay que buscarla bien, pero hay clase trabajadora. Están conduciendo las guaguas municipales, descargando o cargando los barcos, trabajando en los polígonos industriales. Lo demás no tiene nombre.

Las huelgas patronales coordinadas con los gobiernos funcionan mejor que las de algunas empresas de trabajadores. Por ejemplo Binter. La empresa de transporte aéreo redujo ayer sus vuelos a la mitad. ¿Conciencia de clase de pilotos y auxiliares? No, pura ley de adaptación de la oferta y la demanda. La gente había adelantado o retrasado los vuelos huyendo del día de huelga y los servicios mínimos impuestos por el Gobierno canario fueron una excusa para reducir su oferta y no perder dinero con aviones casi vacíos. Otro ejemplo son los taxistas, la patronal recomendó a sus asalariados que no salieran porque tenían miedo que les rayaran el coche, tanta noche de gato y mañanas de Jiménez Losantos provoca esos miedos insuperables.

La inmensa mayoría de los estudiantes ve una jornada de huelga como la fuga de San Diego. No consideran que hay que salir a manifestarse, ni hacer pancartas. Es un día libre más. Un día tonto en el que la única protesta es la que comentarán hoy en el recreo “bah, espero que el profe repita la clase. En la universidad y los institutos se puede decir aquello de “de tal palo tal astilla”. Tenemos un profesorado conservador, conservador de lo suyo, de su bolsillo, de sus apuntes, de sus miserias. Unos fueron a clases por el compromiso con sus siglas políticas, otros porque no querían que les descontaran la nóminas, otros porque asumen los recortes en Educación como una simple incomodidad.

Las cifras que dan los sindicatos sobre el seguimiento del paro en las administraciones públicas son exageradas. Quizá las cifras que dan los gobiernos se acercan más a la triste realidad de un personal que ayer prefirió seguirle el juego a los políticos que los dirigen y desprestigian. Quizá fue una estrategia de funcionarios y laborales para lavar su imagen, precisamente en una jornada de huelga, cuando sabían que los políticos iban a contar los que iban al trabajo, decidieron combatir el absentismo.

Entre los huelguistas y los no huelguistas de ayer hay una parte importante que no cree en los sindicatos. El verticalismo, la burocracia, el pactismo, el acomodamiento de muchos delegados sindicales ha provocado este descrédito. Estas causas no tienen nada que ver con lo que cuentan desde la patronal y derecha mediática y política (perdón por la redundancia). Es justo lo contrario. La derecha los acusa de haberse quedado en el siglo XIX o principios del XX. Pues no. En aquellos siglos los sindicatos no fueron pactitas, sus dirigentes no pasaban buena parte del tiempo en suelos enmoquetados. Después de llevarlos a su redil, después de haberlos hecho firmar miles de claudicaciones, ahora la derecha quiere devorarlos. Ya no los ven peligrosos. Esperanza Aguirre, Paulino Rivero y sus tropas son como los domadores de los circos: llevan años dándoles de comer a las fieras para que no sean fieras. Por eso después de haberlos engordado ahora pretenden aniquilarlos.

Ayer sobraban los motivos para una huelga general. Hoy también y, si se mantienen los planes de recortes, mañana más. En España ha habido siete huelgas generales en 30 años. En Francia seis huelgas en un año, en Grecia perdieron la cuenta. El desprestigio de Francia lo provoca el racismo de su gobierno, no la lucha de sus trabajadores.

La manifestación del mediodía de ayer en la capital grancanaria es una de las movilizaciones más masivas de los últimos años. Una manifestación que sirvió, entre otras cosas, para comprobar que en Canarias no faltan policías y que las fuerzas de seguridad hacen un excelente trabajo de protección de los grandes almacenes, de los centros comerciales donde la coacción patronal pisotea el derecho a la huelga de sus trabajadores. Por la tarde hubo otra manifestación de Intersindical Canaria que sirvió para demostrar que no están las cosas para los corredores solitarios, para coger caminos diferentes. Se puede mantener la identidad sin restar fuerzas.

Por cierto, qué tristeza que al final de la importante manifestación en la capital grancanaria (la del mediodía) el micrófono fuera devorado sólo por los dirigentes machos de UGT y CCOO. Ni una mujer, ni un parado, ni uno de los decenas de miles de jóvenes que sufren la crisis, ni un representante de las decenas de colectivos y asociaciones que respaldaron las movilizaciones. Ellos, sólo ellos, los dirigentes machos, las estrellas de la función.

Decían los sindicalistas que Zapatero debe rectificar. Tienen razón. La principal lección de ayer es que todo el mundo debe rectificar. Los sindicatos por las cosas que ya apunté. La derecha mediática porque en un momento de profundo descrédito de la prensa, con su campaña criminalizadora del sindicalismo, ocultando la parte más exitosa de la huelga, la movilización de la calle, reduciendo las movilizaciones a contenedores de basura ardiendo, ocultando que la parte más criminalizadora fue precisamente el atropello de una sindicalista que casi pierde la vida, ocultando incluso si sus periodistas trabajadores hicieron huelga o no, con esa actitud la derecha mediática lo único que logra es aumentar el descrédito de la profesión periodística.

ZP debe cambiar su política económica. Si mantiene su postura de que no hay otra salida, que los que mandan son el FMI, los banqueros y los gobiernos derechistas de la Unión Europea, lo único que provocará es el aumento de la abstención entre su base social. Se sabe que en política si a la gente se le ofrece un programa electoral original y una copia, la gente que vota, la poca gente que vota, se queda con el original.

Acerca de juanglujan

Juan García Luján es periodista, de las islas Canarias. Ha trabajado en radio, prensa y televisión. Entiende el oficio de periodista como la posibilidad de informar, comunicar y reflexionar en alto. Todavía cree que es una profesión útil para la sociedad. Después de 25 años de oficio no confunde libertad de empresa con libertad de expresión.
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5 respuestas a Lecciones de la huelga

  1. Nacho Cabrera dijo:

    Excelente artículo Juan. Excelente.

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  2. Esteban Rodriguez Garcia dijo:

    Radiografia nitida de parte del cuerpo social actual, diagnostico perfecto, urgente antidoto,peligro de mue-extinción, “” oye y si se extingue que pasaria”” uff….se siente, meditación medit….. Felicidades

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  3. JMan dijo:

    Los años de bonanza han dejado no solo una abultada deuda pública y privada. Eso, siendo grave, siempre tiene solución (mas o menos dolorosa). Lo realmente grave es que se ha llevado por delante toda una serie de valores en estos años. Sí, los políticos y los sindicatos se han ganado a pulso el descrédito que tienen. Pero no son alienígenas que han salido de debajo de las piedras, ellos tambien son “pueblo” y creo además que muy representativos de una amplia parte de la sociedad (me incluyo) que ahora focalizamos en ellos los errores de estúpidos “nuevos ricos” que hemos cometido en estos años.

    “Los políticos van a lo suyo”, “los sindicalistas van a lo suyo” …igual que llevamos haciendo la mayoría desde hace tiempo. Y no, no somos niños chicos que “nos han engañado”. Sí, somos las mismas ovejas de siempre que durante unos años nos hemos creímos que ahora eramos los perros pastores de los nuevos rebaños (todos esos “pobres” que no tenían coche nuevo, adosado y home-cinema, todos esos inmigrantes “muertos de hambre”,…). Incluso algunos creyeron que habían dado el salto de oveja a lobo y así se comportaban.

    Mientras, los verdaderos lobos siempre han sido los mismos, aunque como estaban entretetenidos y bien servidos se limitaban a cebarnos como reserva (de engordar nuestro ego ya nos encargábamos nosotros). Pero ya están aquí de nuevo …y ahora tienen “hambre”.

    ¿Sorpresa?

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  4. carlos dijo:

    Estimado Juan:

    Si hubieras aparecido por la tarde en la manifestación de Intersindical Canaria hubieras visto a unas 4.000 personas de distintos colectivos con discurso claramente anticapitalista, una manifestación más digna y con más proyección que la de la mañana.

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    • Juan Luján dijo:

      Estimado Carlos. Estuve por la tarde en la manifestación de Intersindical. Y estuve por la mañana en la manifestación convocada por UGT y CCOO. He estado en muchas manifestaciones, más o menos tengo referencias para calcular. Te digo desde la tristeza (porque me hubiera gustado que fueran diez veces más) que creo que la manifestación de la tarde no llegaban a 1000 personas. Tardó casi media hora en salir esperando por gente, y porque además llovió al principio. Sobre los mensajes de la tarde y de la mañana,
      yo esta mañana lo comenté en la radio, que los mensajes de la tarde eran mucho más críticos y señalaban más a Zapatero que por la mañana. Pero por la mañana también hubomensajes anticapitalistas desde PCPC, PRCC y la spancartas de otros colectivos. Incluso hubo una representación teatral anticapitalista que criticaba a UGT y CCOO.
      Los colectivos que vi por la tarde: ATTAC, MOC, gente de Cobass, eran organizaciones que también fueron por la mañana, por tanto para ellos (como para mí) con una manifestación más numerosa y unida (con diferentes identidades) hubiera sido mejor. Te escribo después de haber estado hablando con manifestantes de la mañana y de la tarde, incluso por la mañana vi a maestros afiliados de intersindical que estaban cabreados por la doble convocatoria. Gracias por tu comentario. Un saludo. Juan G. Luján

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