¿Se acabó la fiesta?


Para que el pueblo llano entienda lo que está pasando Enrique Hernández Bento, Interventor General de la Comunidad autónoma canaria por designacion digital del Excelentísimo José Manuel Soria, tuvo la deferencia de explicarnos en un artículo en el periódico El Día las razones de los recortes en los presupuestos canarios. Unos recortes que reconoce que van a afectar sobre todo al personal público.

La culpa de ese recorte, por supuesto, es de Zapatero, que no supo ver y reconocer la crisis. Ya sabemos que nuestro gobierno ultraperiférico vio la crisis antes que nadie, por eso el Excelentísimo Consejero y su equipo (con el interventor general incluido) elaboró unos presupuestos en 2008 y 2009 con una estupenda previsión. Por eso, como todo el mundo sabe, don José Manuel no ha tenido, ni tiene, ningún problema con los cabildos, ni con los ayuntamientos. Recordemos que una de sus primeras medidas como Consejero de Economía y Hacienda fue la supresión del impuesto de sucesiones, algo que le agradecieron los herederos de grandes propiedades, gracias a ese detalle en esta legislatura se dejan de ingresar más de 200 millones de euros.

El señor interventor nos explica cómo se hace un presupuesto público y nos dice que “el presupuesto de una administración autonómica se hace como el de una familia”. Ahí tiene razón, da en el clavo. Soria pone a Hernández Bento de interventor, a la hermana del interventor de viceconsejera de Turismo primero y como no se entiende con Rita el Excelentísimo se inventa un cargo para la hermana del interventor, porque los presupuestos autonómicos son como los de la familia, deben usarse para evitar que los hermanos se queden en paro. Otros ejemplos de presupuestos familiares son el nombramiento de Carolina Déniz como Viceconsejera de Justicia, y su hermana como asesora en la misma consejería.

En un gobierno que presume de haber adivinado la llegada de la crisis antes que nadie, no se entiende que el interventor general quiera cortar la fiesta en abril de 2010, casi tres años después del descubrimiento del abismo. Me hubiera gustado que Hernández Bento se hubiera plantado en el aeropuerto de Gran Canaria el 25 de octubre del año pasado. Podía haberse subido al avión donde estaba su hermana Mari Carmen (entonces viceconsejera de Turismo), varias decenas de periodistas y cien jóvenes vestidos de naranja. Al grito de ¡se acabó la fiesta! el señor interventor hubiera requisado las botellas de champán y vino que estaban en la nevera del avión fletado preparadas para ser abiertas por la viceconsejera de Turismo, para repartir entre los periodistas y los dueños de la empresa que organizaba el viaje. El interventor hubiera mandado a todo el mundo a casita, incluso al director de la Televisión Canaria puesto por Soria, el señor Carlos Taboada, que fue a pasear a Islandia con cargo al presupuesto público. Con ese sencillo gesto nos hubiéramos ahorrado más de 300.000 euros de presupuesto público.

El artículo del interventor aguafiestas es la última lamentación de un gobierno que lleva un año anunciando recortes que no nos quieren contar. Primero empezaron atacando a los funcionarios, cuando Soria los descubrió en la playa a la hora del trabajo. El problema, dicen, es el absentismo laboral. Y para afrontarlo el consejero José Miguel Ruano declara en La Provincia “Hemos contratado un estudio para valorar el absentismo”. Pero oiga, ¿usted no tiene inspectores?¿No existen los médicos del Servicio Canario de Salud que dan las bajas y las altas?¿No existen los que supervisan los trabajos de esos médicos? Si el gobierno se dedica a contratar empresas externas para hacer trabajos que podría realizar su propio personal, pues lo lógico es que haya absentismo, porque el personal público se queda sin trabajo.

Dice Ruano que el funcionario que no cumpla ganará menos. Vale. ¿Y el cargo público que no cumple?¿Recortarán el sueldo de Inés Rojas por el incumplimiento de la Ley de Dependencia o de los planes de inmigración? ¿Recortarán el sueldo de Jorge Rodríguez por los datos del paro? ¿Recortarán el sueldo de Mercedes Roldós por los datos de las listas de espera o el cierre de centros de salud?¿Bajarán el sueldo a Milagros Luis por los datos de la Educación en las islas? ¿Recortarán el salario del Excelentísimo por sus errores en la previsión y los problemas que está causando a los cabildos y ayuntamientos?¿Bajará el sueldo a Rita Martín por las disparatadas campañas de promoción que son criticadas incluso por los partidos que apoyan al gobierno?

Volvamos al artículo de Bento, dice el interventor aguafiestas que “Si no ponemos remedio a esta situación nos encontraremos en muy poco tiempo con administraciones en “estado vegetativo”, en las que una parte importante de los empleados públicos no tendrán nada que gestionar”. Pues tiene usted razón. Pero ese problema lo causa el propio gobierno cuando no utiliza el personal de Medioa Ambiente para hacer el informe de la Ley del Católogo de Especies, o cuando contrata a empresas externas en Sanidad, Educación, Justicia, Turismo…para hacer trabajos que podrían desempeñar los empleados públicos. El último ejemplo lo vimos ayer, seis sindicatos denuncian que la Consejería de Presidencia y Justicia utiliza una empresa privada para realizar la selección del personal interino.

A un año de las elecciones tenemos un gobierno liderado por dos señores que se contradicen en público sobre las medidas que deben tomarse para afrontar la crisis. No les da vergüenza jugar con las cosas de comer delante de nuestras narices. Un primer paso para afrontar las cosas de forma seria podría ser que el señor interventor aguafiestas aplique la última frase de su artículo periodístico “eliminar cualquier gasto que no sea absolutamente imprescindible”. Sólo dos ejemplos de gastos prescindibles: que no se pague con presupuesto público el sueldo de la coordinadora de campaña del PP Mari Carmen Hernández Bento, su salario actual proviene de un cargo (Directora de Estudios Socioeconómicos) que se inventó el presidente de su partido para seguir de cerca la estrategia electoral. Otro ejemplo: que a las inauguraciones, primeras piedras, cortes de cinta, etc., sólo acuda el responsable del departamento público que promueve la obra. Así evitaríamos, por ejemplo, el pago de viajes y estancias a la Gomera de Paulino Rivero, José Manuel Soria, Mercedes Roldós y todo el personal que mueven para la inauguración de unas instalaciones sanitarias. Son propuestas que hago al señor Interventor General. Pero me da la impresión de que en los ejemplos que acabo de poner Hernández Bento no tiene ganas de hacer de aguafiestas.

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Acerca de juanglujan

Juan García Luján es periodista, de las islas Canarias. Ha trabajado en radio, prensa y televisión. Entiende el oficio de periodista como la posibilidad de informar, comunicar y reflexionar en alto. Todavía cree que es una profesión útil para la sociedad. Después de 20 años de oficio no confunde libertad de empresa con libertad de expresión.
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